Luto: Falleció icónico periodista a sus 85 años tras luchar contra dura enfermedad
Fue considerado uno de los más grandes en los medios de comunicación.
Noticias RCN
08:02 a. m.
El periodismo argentino y sudamericano despide hoy a una de sus figuras más emblemáticas. Ernesto Cherquis Bialo, el hombre que transformó la crónica deportiva en una forma de arte y que fue testigo privilegiado de las mayores hazañas del siglo XX, falleció este viernes a los 85 años.
El reconocido cronista se encontraba internado en el Hospital Alemán, dando batalla a un cuadro de leucemia que se había agravado en las últimas semanas.
Cherquis Bialo no fue solo un periodista; fue un docente frente al micrófono y un arquitecto de la narrativa escrita. Nacido en Montevideo en 1940 pero radicado en Argentina desde su infancia, comenzó a forjar su leyenda en la mítica redacción de la revista El Gráfico.
Bajo el seudónimo de "Robinson", sus crónicas de boxeo se convirtieron en piezas de colección, logrando capturar la esencia humana detrás de figuras como Carlos Monzón y Nicolino Locche.
Más allá de su labor periodística, Cherquis Bialo ocupó un lugar central en la estructura del fútbol argentino como Director de Medios y Vocero de la AFA durante la gestión de Julio Humberto Grondona. En ese rol, se convirtió en una figura clave de la comunicación institucional, manejando con su característica retórica los momentos más complejos del organismo.
Sin embargo, para el gran público, siempre será recordado como el hombre que mejor comprendió y explicó a Diego Armando Maradona. Autor de la biografía autorizada "Yo soy el Diego", Cherquis supo descifrar como pocos la complejidad del astro, a quien definió en una entrevista viral como "la suma de muchos Maradonas en un solo hombre".
Su legado en el periodismo
En los últimos años, a pesar de sus problemas de salud, se mantuvo activo como columnista en Infobae y C5N, demostrando que su lucidez y su compromiso con el oficio permanecían intactos. La noticia de su partida generó una ola de mensajes de dolor y respeto por parte de colegas de todas las generaciones, quienes coinciden en que con él se va una "pluma de oro" y una memoria viviente de la identidad deportiva del país.
Sus restos serán despedidos en una ceremonia íntima, pero su legado quedará guardado en cada una de sus crónicas, en sus definiciones precisas y en ese respeto sagrado por el idioma que siempre lo distinguió. Argentina pierde a un maestro, pero el periodismo conserva su escuela.
