Impactantes imágenes de cómo quedó el Fuerte Tiuna, complejo militar donde estaba Maduro
Imágenes revelaron el estado del complejo donde se encontraba el presidente venezolano.
Noticias RCN
10:58 a. m.
La madrugada del sábado 3 de enero de 2026 quedará grabada en la memoria de los venezolanos como el inicio de una de las operaciones militares más ambiciosas y polémicas de la historia reciente.
Fuerzas militares de los Estados Unidos ejecutaron un ataque a gran escala contra objetivos estratégicos en Caracas y estados periféricos, resultando en la captura del presidente Nicolás Maduro y un escenario de devastación en el corazón del poder militar venezolano: el Fuerte Tiuna.
Aproximadamente a las 2:00 a. m. (hora local), se evidencio el sobrevuelo de aeronaves de baja altura y el estallido de proyectiles. Según informes oficiales y testimonios de residentes, el ataque fue coordinado con precisión quirúrgica, afectando estaciones eléctricas que dejaron a gran parte de la ciudad en penumbra, mientras helicópteros y aviones de combate descargaban fuego sobre instalaciones clave.
Revelan imágenes de cómo quedó el Fuerte Tiuna tras ataques de Estados Unidos
El Complejo Militar Fuerte Tiuna, la instalación de defensa más importante del país y sede del Ministerio de la Defensa, fue el blanco principal. Durante décadas, este recinto fue considerado el bastión inexpugnable del chavismo, albergando no solo el mando militar sino también las residencias de los altos jerarcas del gobierno.
Las explosiones dentro del Fuerte provocaron un éxodo masivo de residentes —militares y sus familias— quienes huyeron a pie y en vehículos ante el temor de una segunda oleada de ataques.
Las imágenes que han comenzado a circular tras el cese al fuego muestran una realidad desoladora. Los hangares donde se resguardaba equipo táctico presentan boquetes masivos causados por misiles de alta precisión.
Mientras el gobierno de Estados Unidos, liderado por Donald Trump, asegura que estas acciones son parte de una "transición necesaria", la comunidad internacional observa con cautela un territorio que, tras el estruendo de las bombas, ha quedado sumido en una incertidumbre absoluta.
