Human Rights Watch advierte que colombianos estarían siendo reclutados para cometer atrocidades en Sudán
Aunque el Congreso prohibió el mercenarismo, la ONU estima que 10.000 colombianos han sido contratados para luchar en guerras por todo el mundo.
Noticias RCN
AFP
10:09 p. m.
Escuadrones paramilitares acusados de perpetrar un genocidio en Sudán están utilizando a exmilitares colombianos en la primera línea de combate. Un contundente informe de la organización Human Rights Watch (HRW), publicado este lunes 25 de mayo, revela que Emiratos Árabes Unidos (EAU) ha auspiciado el reclutamiento y adiestramiento de connacionales para respaldar a las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), la facción que mantiene al país africano sumido en una catástrofe humanitaria, que deja un saldo que ya supera los 200.000 muertos.
La investigación desnudó un complejo entramado corporativo que conecta de forma directa a empresas de seguridad privada con el círculo íntimo del poder emiratí.
Según los hallazgos de HRW, detrás de esta red de captación que opera en Colombia y Panamá se encuentra la firma Global Security Services (GSSG). Dicha compañía fue fundada originalmente por Ahmed Mohammed al-Humairi, actual secretario general de la corte presidencial de EAU.
Aunque la entidad —que históricamente se ha beneficiado de lucrativos contratos gubernamentales— figura hoy a nombre de un socio frecuente del alto cargo, el reporte sostiene que funciona como el engranaje principal para canalizar el flujo de combatientes hacia el norte de África.
Mercenarios colombianos son contratados en guerras por todo el mundo:
Mausi Segun, directora ejecutiva de la División de África de HRW, fue categórica al evaluar el alcance de estas revelaciones. "La contratación de mercenarios colombianos se suma a un creciente conjunto de pruebas que indican que los Emiratos Árabes Unidos prestan apoyo militar a las FAR, que han cometido repetidamente crímenes atroces en Sudán", sentenció la directiva.
La participación de este contingente latinoamericano no ha sido tangencial: la organización constató su presencia activa en escenarios críticos de la guerra, incluyendo el cruento asalto a la ciudad de El Fasher durante el año 2025. Asimismo, los reportes documentan la implicación de los colombianos en operaciones de alta complejidad técnica que involucran el manejo de armas largas, morteros y vehículos aéreos no tripulados (drones), además de labores de entrenamiento militar dirigidas a menores de edad.
Los soldados de este país resultan altamente atractivos para el mercado de la guerra privada global debido a la destreza obtenida tras seis décadas de conflicto interno en su propia nación. De hecho, estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) apuntan a que cerca de 10.000 colombianos se han integrado a diversos teatros de guerra internacionales bajo la modalidad de contratación privada.
Frente a la gravedad de las acusaciones, las autoridades de la nación del Golfo Pérsico han rechazado enfáticamente cualquier vinculación oficial. En una declaración remitida a la agencia de noticias francesa AFP, un portavoz del gobierno emiratí aseguró que el país "no permite que su territorio se utilice para el reclutamiento, entrenamiento, financiación o tránsito de combatientes extranjeros con destino a ningún conflicto, incluido Sudán".
Sin embargo, esta postura de desmarque institucional es duramente cuestionada por expertos en geopolítica de la región. Juanita Goebertus, directora para las Américas de HRW, desestimó la posibilidad de que estas operaciones ocurran a espaldas del palacio de gobierno, señalando que Emiratos "es un gobierno autoritario, supremamente centralista", donde, por definición, "los temas de seguridad son controlados" de forma estricta por el aparato estatal.
Este contenido fue creado con apoyo de una Inteligencia Artificial y revisado por un periodista del equipo de Noticias RCN

