¿De qué se trata la nueva ley de "unidad étnica" en China y por qué amenaza a las minorías?
La Ley establece el mandarín como idioma oficial, promueve un alineamiento estricto con el Partido Comunista Chino y condena el separatismo.
Noticias RCN
AFP
10:24 p. m.
En medio de una fuerte condena internacional y advertencias de persecución global, el gobierno de China puso en marcha una estricta legislación de "unidad étnica".
La controvertida ley ha encendido alarmas en diversos sectores, como organismos internacionales y gobiernos extranjeros, que denuncian que la normativa busca la "asimilación forzada" de las minorías del país y podría promover la persecución de cualquier ciudadano que critique las directrices de Pekín.
¿Qué establece la Ley de Unidad Étnica de China?
La denominada Ley de Promoción de Unidad y Progreso Étnico, que comenzó a regir formalmente el miércoles 1 de julio, persigue la construcción de una identidad nacional "compartida", aunque, bajo el dominio aparente de la etnia han, que es mayoría en China.
Entre sus puntos más debatidos, la normativa establece un estricto "alineamiento político e ideológico con el Partido Comunista Chino", el uso obligatorio del mandarín como "idioma nacional común" y tipifica como delitos penales la participación en acciones catalogadas como separatismo étnico, extremismo religioso o actividades terroristas violentas.
¿La identidad de los uigures, tibetanos y mongoles está en riesgo?
Las reacciones en el tablero geopolítico no se hicieron esperar. Desde Taipéi, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Taiwán manifestó el mismo día su "fuerte condena" hacia la normativa, alertando que la ley amplía notablemente las "amenazas y la intimidación contra el pueblo de nuestro país y otras naciones".
El gobierno taiwanés —isla democrática que Pekín reclama como territorio propio y sobre la cual no descarta el uso de la fuerza militar— advirtió sobre el alcance transnacional de la medida, asegurando que, bajo este nuevo marco legal, "individuos de cualquier país cuyas palabras o acciones no sean aceptables para China podrán ser perseguidos" de cara al futuro.
Organizacios defensores de los derechos humanos en el mundo han exigido frenar la implementación de la ley. Volker Türk, jefe de derechos humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), hizo un llamado a anularla y, en sintonía, la subdirectora regional de Amnistía Internacional, Sarah Brooks, denunció que la medida "institucionaliza aún más las políticas de asimilación forzada" y ejerce una enorme presión para que comunidades como los uigures, tibetanos y mongoles renuncien a sus particularidades a favor de una identidad única definida por el Estado chino.
De hecho, el jueves (2) por la noche un activista de origen tibetano se prendió fuego frente a la sede de la ONU en Nueva York y terminó muriendo a causa de las heridas. En vida, fue un “incansable defensor del Tíbet”, según conocidos.

