Activista que se prendió fuego frente a la ONU en Nueva York perdió la vida
El hombre y sus motivaciones fueron reveladas por un integrante del movimiento al que pertenecía.
Noticias RCN
AFP
09:27 p. m.
Un trágico incidente se registró en inmediaciones de la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, luego de que un hombre perdiera la vida tras prenderse fuego en plena vía pública.
El hecho provocó una inmediata reacción de la organización internacional, cuyo secretario general, António Guterres, se declaró "consternado por este trágico y terrible" suceso, a través de un comunicado emitido por su portavoz, en el que además extendió sus condolencias a los familiares de la víctima.
¿Qué se sabe sobre el incidente registrado frente a la sede de la ONU en Nueva York?
El hecho se registró en la noche del jueves, 2 de julio, en la intersección de la Quinta Avenida y la calle 42. Según reportó el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), las autoridades recibieron una llamada de alerta que advertía sobre el incidente. A pesar de ser trasladado de urgencia al Hospital Bellevue, el personal médico del centro asistencial declaró su deceso a causa de las heridas.
Aunque los investigadores policiales mantienen bajo reserva sus motivaciones y continúan con las indagaciones preliminares, diversas fuentes apuntan a un trasfondo político ligado al activismo internacional. De acuerdo con medios locales y agrupaciones afines, el fallecido protestaba a favor de los derechos del pueblo tibetano.
El activista ya fue identificado:
Desde la Campaña Internacional por Tíbet, su presidente, Tencho Gyatso, identificó al individuo como Lobga Rangzen y lo describió, en diálogo con la agencia de noticias AFP, como un "incansable defensor del Tíbet, que se dedicó a generar conciencia pacíficamente sobre la crisis de derechos humanos".
E indicó que la última acción que Rangzen realizó en vida fue una muestra de rechazo a la reciente legislación impulsada por China para "promover unidad étnica y progreso".
Esta normativa, según los argumentos de Pekín, tiene como finalidad consolidar una identidad nacional que resulte "compartida" por los diferentes grupos étnicos de la región.
No obstante, agrupaciones de derechos humanos y activistas en el extranjero sostienen una postura opuesta, denunciando que la ley persigue y degrada los derechos de minorías.

