Beneficios desconocidos de los frutos secos para el corazón humano, según expertos
Las investigaciones han demostrado que estos alimentos generan grandes aportes para la salud cardiaca.
Noticias RCN
08:09 p. m.
Los frutos secos son semillas comestibles de bajo contenido de agua que generalmente se encuentran envueltas en una cáscara dura, tales como almendras, nueces, avellanas y pistachos. Estas pueden ofrecer una gran variedad de beneficios cardiovasculares y antioxidantes.
Según expertos de Mayo Clinic, comer frutos secos como parte de la alimentación podría ser bueno para el corazón ya que estos contienen ácidos grasos insaturados y otros nutrientes. Así mismo, comer frutos secos podría estar relacionado con grandes beneficios para el corazón.
Beneficios de los frutos secos para el corazón
Investigaciones han logrado determinar que comer frutos secos, de manera frecuente, disminuye los niveles de inflamación relacionada con las enfermedades cardíacas y la diabetes.
Por esto, una dieta saludable que incluye frutos secos puede contribuir a mejorar la salud de las arterias, disminuir la inflamación relacionada con enfermedades cardíacas, disminuir el riesgo de coágulos sanguíneos, que pueden causar ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares, disminuir el riesgo de tener presión arterial alta, disminuir el riesgo de muerte prematura debido a una enfermedad cardíaca y reducir los niveles de colesterol no saludable, concretamente de los triglicéridos y las lipoproteínas de baja densidad, también llamadas colesterol "malo".
La mayoría de los frutos contienen: grasas insaturadas que podrían reducir los niveles del colesterol, ácidos grasos como omega 3, fibra, esteroles vegetales y L-arginina asociado con la reducción de la presión arterial, mejorar el colesterol y la salud general de los vasos sanguíneos.
Mejores porciones para consumir frutos secos
Según los especialistas, los adultos deben procurar comer de 4 a 6 porciones de frutos secos sin sal por semana. En el caso de los niños, las recomendaciones pueden variar según las recomendaciones médicas.
Es así como se recomienda que las personas consuman frutos secos, crudos o tostados en seco, en lugar de frutos secos cocidos en aceite.

