Cirugía con magnetos llega a Colombia: así funciona este nuevo método para tratar la obesidad
Colombia incorpora una nueva técnica de cirugía con magnetos para tratar la obesidad, un método menos invasivo que reduce riesgos y permite recuperación más rápida.
Noticias RCN
12:00 p. m.
Colombia da un paso importante en la innovación médica con la llegada de una tecnología que promete cambiar la forma en que se realizan cirugías para tratar la obesidad.
Se trata de un sistema basado en magnetos que permite unir tejidos del sistema digestivo sin necesidad de grapas metálicas ni suturas tradicionales, lo que abre la puerta a procedimientos menos invasivos.
El avance fue introducido en el país con el sistema MagDI/GI™, desarrollado tras años de investigación liderada por el cirujano Michel Gagner. En Colombia, uno de los primeros en aplicarlo ha sido el especialista Ricardo Nassar, quien destaca el impacto de esta alternativa en la práctica médica.
¿Cómo funciona la cirugía con magnetos?
A diferencia de las técnicas convencionales, en las que se corta y se sutura el tejido, este método utiliza la fuerza del magnetismo para generar una unión natural en el sistema digestivo. El procedimiento inicia cuando el paciente ingiere un pequeño dispositivo magnético.
“El paciente deglute un pequeño dispositivo magnético con un vaso de agua y otro de aceite mineral. El magneto viaja por el tracto digestivo hasta el intestino”, explicó Nassar.
Posteriormente, mediante una intervención mínima, se posiciona un segundo imán que se acopla al primero, generando una presión constante que permite formar la unión en aproximadamente tres semanas.
Este proceso reduce la inflamación y simplifica la cirugía, lo que se traduce en una recuperación más rápida.
Menos riesgos y recuperación más rápida
Uno de los puntos que más llama la atención es la posibilidad de convertir este tipo de intervenciones en procedimientos ambulatorios. Según el especialista, “no hay fístulas” reportadas hasta ahora con este método, lo que representa una ventaja frente a técnicas tradicionales.
Además, el paciente puede regresar a casa el mismo día, lo que reduce la necesidad de hospitalización y el uso de analgésicos fuertes. Esta tecnología también representa una opción relevante para personas que ya han sido operadas previamente y requieren una nueva intervención.
Aunque no se trata de una solución definitiva, expertos coinciden en que este avance puede mejorar la calidad de vida de muchos pacientes, en un tratamiento que sigue requiriendo acompañamiento integral.


