Este es el hábito cotidiano que le ayuda a prevenir una de cada tres enfermedades gastrointestinales
El acceso al agua y las condiciones de los baños influyen en una práctica clave para proteger la salud.
Noticias RCN
05:52 p. m.
La prevención de enfermedades gastrointestinales tiene un aliado cotidiano: el lavado de manos. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), esta práctica puede prevenir hasta uno de cada tres casos, además de una de cada cinco infecciones respiratorias.
Las cifras cobran relevancia este 15 de octubre, Día Mundial del Lavado de Manos, una fecha que también pone sobre la mesa las dificultades para mantener este hábito en hogares, colegios y espacios públicos.
¿Cómo contribuye el lavado de manos a prevenir enfermedades?
Los beneficios de esta práctica abarcan dos grupos de enfermedades que pueden afectar la vida cotidiana y contribuir al ausentismo escolar: las gastrointestinales y las respiratorias.
Sin embargo, promover el hábito requiere que las personas dispongan de instalaciones e insumos adecuados. En Colombia, según datos que Tork recopiló de UNICEF y el Ministerio de Educación, el 40 % de las escuelas rurales carece de acceso a agua potable. Apenas la mitad cuenta con puntos funcionales para lavarse las manos.
“El lavado de manos solo cumple su propósito cuando las personas realmente cuentan con las condiciones para llevarlo a cabo”, explica Carlos Soto, Senior Product Manager de Tork LATAM.
¿Qué dificultades pueden impedir un lavado adecuado?
El Tork Insight Survey señala que cinco de cada diez usuarios de baños públicos en América Latina tienen alguna condición física o cognitiva que dificulta realizar esta práctica. Según el estudio, el 95 % de esas limitaciones no resulta perceptible a simple vista.
La facilidad de uso también importa: siete de cada diez personas consideran indispensable que los dispensadores de jabón y toallas de papel sean sencillos de accionar.
Además, uno de cada cinco encuestados reporta molestias o dificultades al utilizar jabones estándar, asociadas con resequedad o irritación.
Estos hallazgos muestran que fortalecer la prevención también exige atender el acceso al agua, la accesibilidad de los baños y las condiciones para el cuidado de la piel.

