¿Qué está pasando con la clínica Corpas? Salarios pendientes, personal en crisis y medidas drásticas
El gerente de la clínica, Juan Carlos Vera, hizo una grave radiografía en A lo que vinimos.
La Clínica Juan N. Corpas de Bogotá, uno de los centros médicos más importantes de la ciudad, atraviesa una crisis financiera que la obligó a cerrar 12 unidades de cuidados intensivos. A esto se le suma que acarrea pagos pendientes a su personal desde hace meses.
Juan Carlos Vera, gerente de la clínica, confirmó en A lo que vinimos que la institución enfrenta una deuda de 35 mil millones de pesos por parte de las Entidades Promotoras de Salud (EPS).
La millonaria deuda de las EPS tocó la puerta de la clínica
“Desafortunadamente, por temas de cartera, pues no he podido cancelar los salarios a los empleados”, explicó.
La situación alcanzó un punto crítico el pasado domingo 3 de mayo, cuando los médicos intensivistas de la UCI presentaron carta de renuncia de forma masiva, lo que obligó a la clínica a implementar un plan de contingencia y reducir su capacidad operativa.
El retraso en los pagos afecta de manera diferenciada al personal. Vera detalló que los médicos especializados no reciben sus salarios desde octubre del año pasado, mientras que auxiliares de servicios generales y camilleros acumulan un mes y medio de retraso.
Salarios pendientes desde octubre
La clínica, con 50 años de trayectoria, es el centro médico referente de la localidad de Suba, que cuenta con aproximadamente 1.300.000 habitantes. Además, está a cargo de atender una zona de influencia en Sabana Norte con cerca de 800.000 habitantes.
Somos la unidad que tiene precisamente para manejar patologías complejas que requieran multiatención de multiservicios.
En medio de la crisis, algunas EPS han ofrecido apoyo. Vera indicó que empresas como Compensar, Famisanar y Sura, han levantado la mano y quieren ayudar a la clínica.
Como medida, se realizan depuraciones de cartera para establecer cifras confiables que permitan colaboración en el flujo de recursos.
El cierre de las UCI representa una situación grave para la prestación de servicios de salud en el noroccidente de Bogotá, limitando la capacidad de atención para pacientes con patologías complejas en una zona que supera los dos millones de habitantes entre Suba y Sabana Norte.

