¿Hacer ejercicio puede mejorar la memoria? Esto pasa en el cerebro
Los investigadores también estudian cómo la actividad física puede modificar el funcionamiento cerebral.
Valentina Bernal
10:40 p. m.
Cuando se habla de los beneficios del ejercicio, normalmente se piensa en músculos, corazón, peso corporal o resistencia física. Sin embargo, una creciente cantidad de investigaciones ha puesto la mirada en otro órgano: el cerebro.
La evidencia científica indica que mantenerse físicamente activo no solo tiene efectos sobre el cuerpo, sino que también puede favorecer algunas capacidades cognitivas, como la memoria, la atención y las llamadas funciones ejecutivas, que permiten planificar, concentrarse, tomar decisiones y controlar diferentes acciones.
Una revisión científica publicada en British Journal of Sports Medicine analizó 133 revisiones sistemáticas que reunían 2.724 ensayos clínicos aleatorizados y más de 258.000 participantes. ¿Qué fue lo que encontraron?
¿Qué tiene que ver el ejercicio con la memoria?
El cerebro necesita un suministro constante de oxígeno y nutrientes para funcionar. La actividad física genera cambios en el sistema cardiovascular y puede modificar la circulación sanguínea, además de activar procesos relacionados con la plasticidad cerebral.
La neuroplasticidad es la capacidad del sistema nervioso para adaptarse y modificar sus conexiones en respuesta a experiencias y estímulos.
Una revisión sistemática publicada en 2024 encontró evidencia de que el ejercicio aeróbico puede influir en procesos relacionados con la neuroplasticidad y asociarse con cambios en la función cognitiva.
Los autores, sin embargo, señalaron que todavía existen diferencias entre los estudios y que se necesitan investigaciones de mayor calidad para comprender completamente estos mecanismos.
¿Realmente mejora la capacidad de recordar?
Los resultados disponibles apuntan a que sí puede existir un beneficio, aunque esto no significa que hacer ejercicio convierta automáticamente a una persona en alguien con una memoria extraordinaria.
En la gran revisión de estudios, el ejercicio mostró un efecto positivo sobre la memoria, además de la cognición general y las funciones ejecutivas. Los investigadores encontraron beneficios con diferentes modalidades de actividad física, incluyendo ejercicios aeróbicos, entrenamiento de fuerza y otras formas de ejercicio.
Esto es importante porque sugiere que el beneficio no necesariamente depende de practicar un deporte específico.
¿Qué ocurre con la concentración y la toma de decisiones?
El cerebro no solo se encarga de almacenar recuerdos. También debe organizar información, mantener la atención, resolver problemas y controlar impulsos. Estas habilidades forman parte de las funciones ejecutivas.
Una revisión sistemática publicada en 2024 analizó 28 estudios y encontró que las intervenciones de ejercicio son una estrategia prometedora para favorecer estas funciones. Además, los investigadores encontraron indicios preliminares de que las actividades que exigen una mayor carga cognitiva podrían producir mayores beneficios en algunas funciones ejecutivas que aquellas con menor demanda mental.
Esto abre una posibilidad y es que no solamente importaría mover el cuerpo, sino también qué tan exigente es la actividad para el cerebro.
¿Hay que hacer ejercicio intenso para obtener estos beneficios?
No necesariamente. La revisión encontró beneficios cognitivos asociados con diferentes niveles y modalidades de ejercicio. De hecho, los análisis indicaron que incluso actividades de intensidad ligera pueden aportar beneficios cognitivos.
La Organización Mundial de la Salud también señala que la actividad física regular favorece la salud cerebral y cognitiva en adultos y personas mayores.
Por eso, caminar, montar bicicleta, correr, nadar, bailar o realizar ejercicios de fuerza pueden formar parte de una vida físicamente activa. La cantidad y el tipo de actividad deben ajustarse a la edad, condición física y características de cada persona.


