¿Usa motos por aplicación? Así puede reducir el contacto con bacterias y hongos en los cascos
Expertos entregaron recomendaciones para disminuir la exposición y proteger la salud tras el estudio revelado.
Noticias RCN
05:50 p. m.
Cada vez son más las personas que utilizan motocicletas solicitadas por aplicaciones para movilizarse rápidamente por la ciudad. Sin embargo, antes de ponerse el casco que entrega el conductor, pocos se preguntan cuántas personas lo han usado ese mismo día o bajo qué condiciones ha sido limpiado.
Precisamente, una investigación de la Universidad Manuela Beltrán puso el foco sobre este tema y encontró que estos elementos pueden albergar bacterias, hongos, levaduras e incluso Escherichia coli (E. coli), un microorganismo asociado con rastros fecales.
Aunque el hallazgo encendió las alarmas, los expertos también explicaron qué medidas pueden tomar los pasajeros para reducir el contacto con estos microorganismos.
¿Qué recomiendan los expertos antes de usar un casco compartido?
La principal recomendación de los investigadores es evitar el contacto directo entre la cabeza y el interior del casco.
Para lograrlo, sugieren utilizar una barrera física como gorros quirúrgicos, pañoletas, cuelleras o cofias diseñadas para motociclistas.
Según explicó Diana Sandoval, magíster en Salud Pública de la Universidad Manuela Beltrán, cualquiera de estos elementos ayuda a disminuir la exposición a los microorganismos que puedan estar presentes.
La especialista indicó que esta sencilla medida puede reducir el contacto directo con bacterias, hongos y otros agentes encontrados durante la investigación.
¿Por qué hacen esta recomendación?
Las recomendaciones surgieron luego de que la Universidad Manuela Beltrán analizara 33 cascos utilizados por conductores que prestan servicio de transporte de pasajeros mediante aplicaciones.
Durante el estudio se detectó la presencia de diferentes bacterias, levaduras y hongos que podrían representar un riesgo para quienes utilizan estos cascos de manera compartida.
El hallazgo que más llamó la atención del equipo investigador fue la presencia de Escherichia coli (E. coli), una bacteria que normalmente se encuentra en el intestino de las personas y cuya presencia está relacionada con rastros fecales.
¿Cómo habría llegado esta bacteria a los cascos?
De acuerdo con Diana Sandoval, la presencia de este microorganismo podría estar relacionada con la manipulación de los cascos sin las medidas adecuadas de higiene.
La investigadora explicó que la falta de lavado de manos por parte de quienes manipulan estos elementos favorecería la transferencia de la bacteria hacia el interior del casco.
Además de la presencia de E. coli, la investigación identificó otros microorganismos que podrían favorecer la aparición de diferentes afectaciones.
Entre los riesgos mencionados por los investigadores se encuentran dermatitis, infecciones ocasionadas por hongos y casos de pediculosis en personas que utilizan cascos compartidos de manera frecuente.


