¿Qué viene para las personas que sufrieron una amputación tras el terremoto?
El largo camino hacia la recuperación de quienes pierden una extremidad.
Noticias RCN
10:03 p. m.
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto dejó consecuencias que no terminan con las labores de rescate ni con la atención de las lesiones en las primeras horas.
Para quienes sufrieron daños graves en sus extremidades y tuvieron que enfrentar una amputación, comienza ahora un proceso de recuperación que puede prolongarse durante meses o incluso años.
Los terremotos de gran magnitud pueden provocar lesiones por aplastamiento, fracturas complejas, daños vasculares, traumatismos severos, afectaciones de tejidos blandos y lesiones nerviosas.
Cuando el daño es irreversible o representa un riesgo grave para la vida, los equipos médicos pueden recurrir a la amputación.
La cirugía marca el inicio de una nueva etapa, así lo explicó Derly Martínez, gerente para el desarrollo de negocios de Latinoamérica de Ottobock:
Cuando una persona pierde una extremidad como consecuencia de una situación traumática, la cirugía es apenas el comienzo de un proceso mucho más amplio.
Recuperar movilidad y adaptarse a una nueva realidad
Después de la intervención quirúrgica, el proceso puede incluir medicina física y rehabilitación, fisioterapia, terapia ocupacional y acompañamiento psicológico. También participan especialistas encargados de evaluar y adaptar las soluciones protésicas.
Entre los primeros objetivos están recuperar fuerza, movilidad y equilibrio, además del manejo del dolor y la preparación para utilizar una prótesis. Una vez que la persona está en condiciones, se realiza la evaluación para determinar cuál solución puede responder mejor a sus necesidades.
La rehabilitación no consiste únicamente en recibir una prótesis. El paciente debe aprender a utilizarla de manera efectiva y segura, mediante un proceso de adaptación, entrenamiento y acompañamiento especializado.
Además del componente físico, la persona debe afrontar los cambios que la amputación puede generar en su vida familiar, laboral y social. Por eso, el apoyo psicológico también forma parte del proceso de adaptación.
Una prótesis puede cambiar la vida de una persona amputada
Las soluciones protésicas no son iguales para todos los pacientes. Su elección depende de factores como el nivel de amputación, la condición física, el entorno, la ocupación y los objetivos personales.
La tecnología busca facilitar aspectos como la estabilidad, la marcha y la realización de actividades cotidianas. Sin embargo, el resultado depende también de la rehabilitación y del acompañamiento que reciba cada persona.
En Colombia, un estudio citado en la información suministrada encontró que el 61,4% de las personas con amputación de miembro inferior recibió una prótesis. Para Ottobock, este dato evidencia que el acceso a estas soluciones debe estar integrado a una valoración y un proceso de rehabilitación.
Organizaciones como la Fundación Daniela Álvarez también desarrollan iniciativas dirigidas a brindar atención y apoyo a personas con discapacidad, alternativas que pueden representar acompañamiento para quienes deben afrontar una amputación después de una emergencia.
“Los planes de respuesta deben contemplar desde el primer momento la continuidad de la atención y la participación de profesionales de rehabilitación y especialistas en soluciones protésicas”, señaló Martínez.



