¿Se debe guardar la carne en la bolsa del mercado? Recomendaciones clave
Cómo guardar la carne correctamente y evitar riesgos para la salud. ¿Qué dicen los expertos?
Noticias RCN
02:01 p. m.
Guardar la carne correctamente en casa es fundamental para evitar intoxicaciones y conservar su calidad. Aunque muchas personas la dejan en la bolsa de la carnicería, expertos en seguridad alimentaria advierten que esta práctica no siempre es la más adecuada y puede afectar su conservación.
¿Conviene guardar la carne en la bolsa de la carnicería?
Una de las dudas más frecuentes en el hogar es si se debe conservar la carne en la misma bolsa en la que se compra. La respuesta, según expertos y organismos de seguridad alimentaria, es que no es la mejor opción a largo plazo.
Diversos análisis señalan que las bolsas plásticas o envolturas de carnicería pueden generar acumulación de humedad y limitar la circulación de aire, lo que favorece la proliferación de bacterias. De hecho, se recomienda evitar mantener la carne en este tipo de empaques por mucho tiempo dentro de la nevera.
Además, la carne es un alimento altamente perecedero. Si no se almacena adecuadamente, los microorganismos pueden multiplicarse rápidamente, especialmente cuando se rompe la cadena de frío o se mantiene a temperatura ambiente.
Por esta razón, expertos sugieren trasladar la carne a un recipiente adecuado una vez se llega a casa. Las alternativas más recomendadas incluyen bandejas cubiertas con papel film —sin sellar completamente— o recipientes herméticos que eviten el contacto con otros alimentos y reduzcan la contaminación cruzada.
¿Cómo conservar la carne correctamente en casa?
Para garantizar la seguridad y calidad del producto, es clave seguir buenas prácticas de refrigeración. Organismos internacionales como la FAO y entidades sanitarias coinciden en que la temperatura es uno de los factores más importantes.
Lo ideal es mantener la carne en refrigeración entre 0 °C y 4 °C, ya que el frío ralentiza el crecimiento de bacterias, aunque no las elimina por completo.
Además, hay varias recomendaciones esenciales:
- Guardar la carne en la parte baja de la nevera, evitando que sus jugos contaminen otros alimentos.
- No mezclarla con productos listos para consumo, como frutas o verduras.
- Consumirla en poco tiempo, ya que su vida útil en refrigeración suele ser de uno a cinco días, dependiendo del tipo.
- Congelarla si no se va a usar pronto, a temperaturas cercanas a -18 °C para prolongar su duración durante meses.
También es clave no romper la cadena de frío desde el momento de la compra. El traslado debe ser rápido, ya que el aumento de temperatura favorece el desarrollo de bacterias que pueden causar enfermedades.
En términos de salud pública, la correcta manipulación de alimentos como la carne es fundamental. La Organización Mundial de la Salud ha advertido que una mala conservación puede derivar en enfermedades transmitidas por alimentos, un problema que afecta a millones de personas cada año en el mundo.


