Impacto de la soltería a los 30 años: estudio con 17.000 jóvenes reveló efectos para la salud mental
Efectos psicológicos de no tener pareja al final de los 20: impacto de la soltería a los 30 años.
Noticias RCN
04:51 p. m.
¿Existe un "precio" psicológico por no haber consolidado una relación estable antes de los tres años? Una ambiciosa investigación liderada por la Universidad de Zúrich (UZH) arrojó luz sobre esta interrogante tras realizar un seguimiento exhaustivo a más de 17.000 jóvenes en Europa durante 13 años.
Los hallazgos, publicados recientemente, sugieren que la soltería prolongada durante la adultez temprana no es emocionalmente neutra y tiende a manifestar efectos visibles al final de los 20 años.
El estudio, dirigido por el investigador sénior Michael Krämer, monitoreó a participantes de Alemania y el Reino Unido desde los 16 hasta los 29 años.
El objetivo era comprender cómo la ausencia de vínculos románticos afecta el bienestar. Según los datos recopilados, quienes llegaron a los 29 años sin haber experimentado una relación duradera de pareja reportaron una menor satisfacción con la vida y un incremento progresivo en la sensación de soledad, un patrón que se repitió con precisión tanto en hombres como en mujeres.
¿Cómo afecta la soltería prolongada el bienestar emocional según la ciencia?
La investigación destacó que, si bien en la adolescencia las diferencias de bienestar entre solteros y personas con pareja son casi imperceptibles, la brecha emocional se ensancha drásticamente al acercarse a los 30 años.
Entre los 28 y 29 años, los científicos detectaron un aumento en los síntomas depresivos y una caída en los niveles de felicidad general.
Krämer explica que este fenómeno crea un círculo vicioso: un bajo bienestar emocional reduce las probabilidades de iniciar una relación, lo que a su vez prolonga la soltería.
El análisis también determinó que ciertos perfiles sociodemográficos tienden a retrasar más el inicio de su vida en pareja. Los hombres, las personas con niveles educativos superiores y quienes viven con sus padres o solos son los grupos que más postergan estos vínculos.
Esta tendencia coincide con el auge del desarrollo profesional y académico, prioridades que, aunque valoradas socialmente, parecen tener una contraparte en la estabilidad emocional interna al final de la juventud.
¿Iniciar una relación mejora la salud mental después de una larga soltería?
Una de las revelaciones más significativas del equipo de la UZH fue el cambio experimentado por quienes rompieron su ciclo de soltería. Aquellos que iniciaron su primera relación sentimental mostraron una mejora inmediata y sostenida en su satisfacción vital y una reducción drástica de la soledad.
Sin embargo, el estudio hace una salvedad importante: aunque la satisfacción mejora, los síntomas depresivos no siempre desaparecen con la misma rapidez, sugiriendo que las huellas de una soltería prolongada pueden requerir un proceso de sanación más profundo.
Este estudio pone sobre la mesa una realidad que la sociología ya advertía: el aplazamiento de las etapas de vida tradicionales, como la consolidación de una pareja, conlleva riesgos moderados para la salud mental. En un mundo que prioriza la independencia, los expertos invitan a no subestimar la importancia de los vínculos afectivos como pilares del equilibrio psicológico humano.


