Reina del Carnaval de Barranquilla fue víctima de acoso: hombre intentó besarla en desfile de la Guacherna
Michelle Char rompió en llanto tras el episodio que vivió en las últimas horas.
Noticias RCN
12:28 p. m.
Lo que debía ser una noche de celebración, luces y tradición en la capital del Atlántico se vio empañada por un acto de irrespeto que ha encendido las alarmas sobre la seguridad y el consentimiento en las fiestas.
Michelle Char Fernández, la actual soberana del Carnaval de Barranquilla 2026, fue víctima de acoso sexual durante el tradicional desfile de La Guacherna, luego de que un asistente intentara besarla por la fuerza en la boca.
El incidente, que quedó registrado en varios videos aficionados que circulan de manera viral en redes sociales, ocurrió mientras la soberana se acercaba a los costados del desfile para saludar y compartir con el público. En las imágenes se observa cómo un hombre, aprovechando la cercanía de la reina, la sujeta y lanza un movimiento brusco para besarla.
Aunque Michelle logró reaccionar con rapidez para apartarse, el contacto no consentido generó un rechazo inmediato tanto en los presentes como en la opinión pública nacional.
Esto contó la reina del Carnaval de Barranquilla
A pesar de la gravedad del asunto, Michelle Char demostró la resiliencia y el temple que la caracterizan. A través de sus canales oficiales, la reina envió un mensaje de tranquilidad a sus seguidores, aunque no ocultó lo sucedido:
"Oigan, me besaron en la boca. Pero nada opaca lo lindo de esta noche. Todo este cariño me lo llevo en el corazón", expresó la soberana en un video publicado tras finalizar el recorrido.
Más tarde, en declaraciones a medios locales, la joven de 23 años hizo un llamado a la reflexión, instando a los asistentes a vivir la fiesta con respeto.
"No conozco a la persona, pero estoy segura de que no hubo una mala intención detrás, sino un exceso de euforia. Sin embargo, hay que aprender que estas cosas no se hacen; el respeto es fundamental para que todos gocemos el Carnaval", añadió con prudencia.
El hecho ha provocado una ola de críticas hacia los protocolos de seguridad que rodean a los hacedores y protagonistas del Carnaval. Organizaciones defensoras de los derechos de la mujer y ciudadanos en general han señalado que este tipo de conductas no pueden ser normalizadas bajo la excusa de la "alegría carnavalera".
