A la cárcel los cuatro policías capturados por el asesinato de Donovan Balanta en Bogotá
El dictamen de Medicina Legal determinó que el joven afrocolombiano falleció por cuenta de una arritmia cardiaca, provocada por las descargas eléctricas a las que fue sometido.
Noticias RCN
09:52 p. m.
A la cárcel fueron enviados el mayor, el subintendente y los dos patrulleros de la Policía capturados el pasado 19 de octubre, por su presunta participación en los hechos que provocaron la muerte del joven Donovan Balanta.
Los hechos por los que fueron imputados por los delitos de homicidio agravado y tortura ocurrieron entre el 20 y el 21 de septiembre, cuando Balanta, de 34 años, se encontraba bajo custodia policial.
Se dice que Balanta arrojó un objeto contra integrantes de la Policía mientras atendían una discusión entre vecinos, en el barrio Caracolí, de la localidad de Ciudad Bolívar.
Entonces, lo sometieron entre varios y condujeron a la estación de Cazucá, en Soacha. Antes y después del traslado, el joven habría sido sometido a golpizas indiscriminadas y varias descargas eléctricas.
Detalles del escabroso crimen que acabó con la vida de Donovan Balanta:
En audiencia contra los cuatro policías, separados del cargo junto a otros tres uniformados, la Fiscalía reveló una serie de videos de las cámaras de seguridad de la estación, en los que se ve a Donovan pidiendo ayuda, mientras recibe descargas eléctricas estando en el suelo.
Según el ente acusador, “el patrullero Jonathan Alexander Giraldo Torres accionó en repetidas ocasiones el dispositivo electrónico táser, que tenía asignado como dotación, sobre el cuerpo de la víctima, quien gritaba de dolor y pedía ayuda”.
Luego de experimentar dificultades para respirar, Donovan pidió ser trasladado a un centro médico, pero su llamado, al igual que el de otro detenido, habría sido ignorado durante 20 minutos.
De acuerdo con el dictamen de Medicina Legal, el joven afrocolombiano falleció por cuenta de una arritmia cardiaca que le habrían provocado las descargas a las que fue sometido durante su arresto. Ninguno de los implicados aceptó cargos, pero no se descarta la captura de otros oficiales, indolentes al sufrimiento de Donovan.

