Anla otorgó la licencia ambiental que permite la ampliación de la Autopista Norte en Bogotá
La ciudad deberá garantizar la protección de los humedales de Torca, Guaymaral, la dinámica hidráulica de la Reserva Thomas van der Hamen y el buen estado de las viviendas en comunidades aledañas.
Noticias RCN
04:57 p. m.
Tras una rigurosa evaluación ambiental, finalmente, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) otorgó una licencia al proyecto Accesos Norte (Fase II), con la que iniciarán las obras de ampliación de la Autopista Norte de Bogotá, entre calles 191 y 245.
Según la máxima autoridad ambiental, la licencia será otorgada “como resultado de un proceso de evaluación técnica, autónoma y conforme a la normatividad ambiental vigente”.
La ciudad, sin embargo, está obligada a proteger los humedales de Torca, Guaymaral, la dinámica hidráulica de la Reserva Thomas van der Hamen y el buen estado de las viviendas en comunidades aledañas, durante el desarrollo del proyecto de 5,8 kilómetros.
De acuerdo con la Anla, los dos humedales fueron “acogidos como ecosistemas estratégicos de importancia internacional en el marco de la Convención Ramsar, decisión presidencial adoptada en 2018 y que compromete al Estado en su conservación, conforme a los principios y obligaciones derivados de dicho instrumento multilateral”.
Participación ciudadana influyó en la decisión de la Anla:
Según explicó la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, el proceso de evaluación estuvo acompañado por espacios de participación ciudadana, como la Audiencia Pública Ambiental, de la que participaron unas 2.000 personas, entre ellas, autoridades locales, organizaciones sociales, conductores y habitantes del sector para compartir sus quejas e inquietudes sobre el proyecto.
La fase II del Accesos Norte contempla mejoras en la movilidad y la descongestión del tránsito vehicular entre Bogotá y los municipios de Chía, Sopó, Tocancipá, Zipaquirá y Cajicá, en la Sabana. Además, promete facilitar la conectividad con los departamentos del norte, como los Santanderes y Boyacá.
Tras dar a conocer la decisión, la entidad reiteró “su compromiso con una gestión ambiental técnica, transparente y participativa, orientada a la protección de los ecosistemas estratégicos”.
Y se comprometió a continuar “ejerciendo sus funciones de seguimiento y control para garantizar el cumplimiento estricto de las obligaciones ambientales establecidas”.

