Clan del Golfo habría exigido extorsiones millonarias para permitir la operación de Hidroituango
El Frente 36 de este grupo criminal también habría exigido permisos de entrada a sus trabajadores, realizaba retenciones y expulsaba a cuadrillas de trabajo a su antojo.
Noticias RCN
08:37 p. m.
En medio de un debate en la Comisión Segunda de la Cámara de Representantes se revelaron las presiones que integrantes del Frente 36 del Clan del Golfo habrían ejercido sobre los trabajadores de Hidroituango para permitir la operación de la central.
En el informe del debate, conocido por Noticias Rcn, Empresas Públicas de Medellín (EPM) advierte que la estructura criminal exigió de entrada 5.000 millones de pesos para permitir el funcionamiento de la mayor hidroeléctrica del país.
Preocupa, como advierte el documento, que la exigencia de una ‘cuota de entrada’ solo habría sido el principio. Posteriormente, habrían llegado a sus funcionarios exigencias por “más de 500 millones mensuales”.
Clan del Golfo exigía permisos de entrada, hacía retenciones y expulsaba cuadrillas de trabajo:
Las amenazas y restricciones contra funcionarios habrían sido una constante tras el llamado Pacto de Doha con el Clan del Golfo y el debate sobre las zonas de ubicación temporal.
EPM, según el informe, señaló que, “durante la mesa, el Clan del Golfo consolidó su control social en el Bajo Cauca: exigía permisos escritos para entrar, hacía retenciones y expulsaba cuadrillas de trabajo”.
En un momento, incluso, se habría tenido información de “17 veredas de Briceño con acceso restringido para el personal de EPM”.
Desde la Cámara piden mayor trabajo articulado con el Gobierno:
En palabras del representante Simón Molina, se espera “que, durante estos próximos años, en los que tenemos un Gobierno con este mismo enfoque, podamos, de manera articulada, unir esfuerzos entre la Gobernación, la Alcaldía y el Gobierno Nacional, para que, cada vez, la lucha contra la criminalidad sea más contundente y más eficiente”.
Desde el Congreso esperan dejar atrás los días en los que el personal de Hidroituango era blanco de amenazas y ataques indiscriminados, como el que causó la muerte de un sargento y dejó a “un soldado herido por cilindros con explosivos en la vía de acceso”.

