Clínica privada que está entre las más importantes de Tunja cerró su servicio de urgencias
La suspensión del servicio empieza a tener efecto en otros centros hospitalarios. Además, los pacientes deben esperar meses para acceder a sus medicamentos.
Noticias RCN
03:42 p. m.
Desde el domingo 1 de marzo, 2.000 pacientes se verán afectados por mes con la suspensión del servicio de urgencias de la clínica de Los Andes, una de las más importantes de todo Tunja.
A raíz de la decisión adoptada por las deudas millonarias que mantienen las EPS con el centro de salud, usuarios en el departamento de Boyacá advierten que se han quedado sin medicamentos y, ahora, sin opciones en caso de enfrentarse a una urgencia médica.
Pero no solo los pacientes se han visto afectados; la suspensión del servicio de urgencias de Los Andes empieza a tener efecto sobre otros centros de salud, como el Hospital Universitario de los Andes que, en las primeras 48 horas del cierre, reporta alta ocupación.
Pacientes descompensados, sin citas ni medicamentos:
De acuerdo con el gerente del Hospital Universitario San Rafael, Germán Pertuz, parte del problema es el estado en el que llegan los pacientes a los servicios de urgencias. En diálogo con Noticias RCN explicó que:
“Hay muchísimas personas que llegan descompensadas, sin medicamentos, sin exámenes, sin consultas con especialistas. Llegan a un servicio de urgencias buscando que se les brinde una solución debido al incumplimiento de algunas aseguradoras”.
La situación es preocupante. De un lado están los pacientes descompensados y de otro las clínicas y hospitales con deudas sin pagar, que les impiden prestar un servicio de calidad. Según Edgar Ortiz, gerente de la Clínica Medilaser:
“La cartera ya supera los 30.000 millones de pesos, está en varias EPS, principalmente en la que teníamos contratos, que era Sanitas. Ese contrato se acabó el 28 de febrero de 2026”.
Pacientes dejaron de recibir sus medicamentos en 2025:
Mientras se reducen las opciones de servicios de urgencias en la capital del departamento de Boyacá, dispensarios como Discolmets han diseñado estrategias como el pico y cédula para evitar largas filas en sus instalaciones y que pacientes pierdan el tiempo sin poder reclamar sus medicamentos.
A diario entregan 100 turnos, pero, muchas veces, se quedan en la ficha, debido a que los usuarios se van con entregas pendientes. En algunos casos, incluso pacientes con trasplantes han dejado de recibir sus medicamentos desde el 2025.
Héctor Luna, esposo de una paciente con trasplante de riñón, advirtió que “tiene cuatro entregas pendientes de este producto que es para el riñón. Ella no puede tomar ningún medicamento genérico porque lo rechaza el riñón y el problema acá es que no hay medicamentos, a pesar de que uno hace cola acá desde las 2:00 o 3:00 de la mañana”.

