Corte Suprema condena al exsenador Musa Besaile a 11 años de cárcel por corrupción
Los hechos se centran en un caso de corrupción ocurrido en Córdoba.
Noticias RCN
06:51 p. m.
La Corte Suprema condenó al exsenador Musa Besaile a 11 años de cárcel por un caso de corrupción ocurrido en Córdoba.
Los hechos se remontan al periodo de finales de 2010 e inicios de 2011, cuando el abogado Alejandro José Lyons Muskus tenía intenciones de ser elegido gobernador de Córdoba.
¿Cómo ocurrió el entramado de corrupción?
Para ello, pidió el apoyo de Besaile, quien era senador y era su amigo. También se articuló con Bernardo Miguel Elías, Martín Emilio Morales, Daniel Cabrales, Julio Alberto Manzur y Margarita Andrade.
A cambio, Lyons les propuso designar personal que representara a sus movimientos políticos. Esto se hizo realidad con su elección para el periodo de 2012 hasta 2015.
En consecuencia, el hermano de Besaile, John Moisés Besaile Fayad, fue nombrado secretario del Interior. Además, Carlos Angulo quedó en la Secretaría de Infraestructura, Héctor Julio Álvarez en la Secretaría de Juventus y Gloria Cabrales se hizo cargo del Plan del Departamental de Aguas.
Todos ellos eran cercanos al entonces senador. Para la Corte Suprema, su amistad con el exgobernador llevó a que, igualmente, hubiese irregularidades en la celebración de contratos en el departamento. Esto, entonces, generó defraudación de recursos públicos.
Hubo cuatro negocios que fueron las pruebas disientes del entramado: uno de ciencia e innovación, otro para un corredor agroecológico, uno de recursos hidrobiológicos y el último sobre el manejo de sistemas agroforestales.
El otro caso de corrupción
Hace un par de años, el alto tribunal había condenado a Besaile por otro hecho de corrupción, aunque con prácticamente los mismos implicados.
Resulta que, bajo la intermediación de Luis Gustavo Moreno, el exsenador pagó una alta suma de dinero para que quedara bien librado de otro proceso adelantado en la Corte Suprema por presuntos vínculos con la parapolítica.
Lyons y el abogado Leonardo Pinilla Gómez le cobraron dos mil millones de pesos para impedir que lo capturaran.

