Crisis en la unidad materno-infantil de Chigorodó: personal sin pagos y servicios al borde del colapso
El personal médico y de enfermería lleva meses sin recibir sus salarios y sobrevive gracias a donaciones.
Noticias RCN
02:40 p. m.
En Chigorodó, en el Urabá antioqueño, la crisis de salud alcanzó un punto crítico. La unidad materno-infantil, que atiende partos y emergencias de 13 municipios de la región y del vecino Chocó, enfrenta un colapso por falta de recursos.
El personal médico y de enfermería lleva meses sin recibir sus salarios y sobrevive gracias a donaciones para no desamparar a madres y recién nacidos.
Deudas millonarias de las EPS
Jorge Lemos, coordinador de enfermería, denunció que las EPS adeudan alrededor de 14.000 millones de pesos a la institución.
“Hay funcionarios con seis meses sin pago y al personal de planta ya nos deben dos meses de nómina”, afirmó. La falta de giros de las entidades promotoras de salud mantiene paralizada la operación y amenaza con cerrar un servicio vital para la región.
Donaciones para sostener la atención
Ante la emergencia, el hospital ha recurrido a campañas de recaudo. Diana Jiménez, coordinadora de calidad, explicó que recientemente realizaron una jornada de donatón para mantener la atención materno-neonatal. “Nuestra institución atraviesa una situación muy difícil por las demoras en los pagos de las EPS”, señaló.
El pediatra Nelfer Mesa agregó que, pese a cuatro meses de retraso en su salario, renunciar no es una opción: “Sería dejar abandonada a una población que necesita mucho de esta institución. Nuestra vocación nos obliga a seguir, aunque no nos paguen”.
La unidad materno-infantil de Chigorodó atiende cerca del 70% de los partos de la región. Sin recursos y con el personal trabajando bajo condiciones extremas, la continuidad de este servicio esencial depende de la solidaridad ciudadana y de una respuesta urgente de las autoridades de salud.


