“Fue todo un reto”: deportista que rompió un récord atravesando con los ojos vendados el cañón del Chicamocha
La hazaña de Diego Molano fue documentada y rompió un récord entre los deportistas que practican el highline.
Noticias RCN
01:34 p. m.
Una caminata de 3.254 metros, sin caídas y completamente a ciegas, convirtió a Diego Alejandro Molano en protagonista de un nuevo récord mundial en el highline, tras atravesar el cañón del Chicamocha en una hazaña sin precedentes para esta disciplina.
“Lo más importante de un récord es que sea verificable y que sea válido. Nosotros contamos con la (presencia de la) Asociación Internacional de Slackline, que es la que valida ante los récord Guinness, los récords que se hacen en slackline”, explicó Molano, en diálogo con Noticias RCN.
De hecho, toda la travesía fue documentada de principio a fin para garantizar que no hubiera caídas ni irregularidades, incluyendo que la venda permaneciera intacta durante todo el recorrido.
Un equipo de 12 está detrás de su hazaña:
La preparación fue extensa y demandante. El deportista señaló que no solo se trataba de lograr el récord, también de instalar una cinta de más de un kilómetro, lo que requirió un equipo de más de 12 profesionales y años de experiencia acumulada. “Fue una preparación totalmente grande, principalmente porque fue todo un reto”, recordó.
Durante la travesía, la concentración fue clave. Molano dependió de la memoria corporal, la respiración y el control mental para avanzar paso a paso. “Fue un proceso de mucha concentración, de canalizar todos mis sentidos en el momento, estar atento a las ráfagas de viento”, comentó sobre las condiciones a 300 metros de altura, en el cañón, que describió como un lugar de profundo respeto por sus complejas corrientes de aire.
El acompañamiento técnico también fue fundamental. Desde el inicio, cuando su esposa le vendó los ojos y aseguró su equipo, hasta las indicaciones que recibía a lo largo del recorrido, el equipo estuvo en constante comunicación. “Había una bandera al principio y al final y ellos me daban la instrucción para hacer el giro”.
Un desafío mental, que requirió de años de preparación:
Más allá del récord, Molano resaltó el valor de este logro para el país: “(Me siento) súper honrado de estar promocionando no solo el highline, sino también a Colombia, como uno de los destinos turísticos más destacados en el mundo para esta actividad”.
El desafío, según dijo, lo obligó a concertarse, alejarse “de esos pensamientos negativos, pensar en todas las cosas que pasaron y que he tenido que vivir para llegar a ese momento y poder cumplir esta gran misión”.

