Hombre está luchando por su vida después de recibir fuerte golpiza al defender a una mujer en Bogotá
Estando en un bar, el hombre defendió a una mujer que estaba siendo agredida. Uno de los responsables lo golpeó con una silla en la cabeza.
Noticias RCN
03:44 p. m.
Un acto de violencia dejó en estado crítico a José Albeiro Rodríguez, hombre de 31 años, quien intervino para defender a una mujer que estaba siendo agredida en un bar en el sur de Bogotá.
La agresión ocurrió sobre las 2:00 a.m. del pasado sábado 18 de abril en el sector Brasilia, localidad de Bosa. En diálogo con Alerta Bogotá, Mayuri Torres, la suegra del hombre, entregó detalles sobre el suceso y su estado de salud.
Lo golpearon con una silla en la cabeza
Rodríguez se encontraba en el bar cuando se formó la pelea. Acto seguido, se interpuso para cuidar a la mujer.
“Él estaba defendiendo a una muchacha y cuando estaba dándole puños al muchacho, vino un tipo y le dio con una silla de madera en la cabeza”, detalló Torres acerca del golpe crítico.
Hombre está en cuidados intensivos
El agresor principal atacó a Rodríguez dos veces y lo dejó inconsciente inmediatamente: “Cuando dio el golpe, él cayó al piso y estando en el suelo le dio otra vez con la silla en la cabeza”. Segundos después, otras personas le propinaron patadas.
Este hombre fue trasladado por la Policía al Hospital de Bosa y, por la gravedad del caso, lo trasladaron al Hospital de Kennedy, donde permanece en la unidad de cuidados intensivos (UCI).
Con base en el último reporte médico, presenta cráneo fracturado, inflamación cerebral severa, una infección cerebral y se encuentra bajo sedación profunda para evitar muerte cerebral. Torres recalcó que el médico no ha dado pronósticos alentadores.
El agresor vestía una chaqueta naranja o roja y una gorra blanca, acorde a las imágenes de las cámaras del sector. Después de que Rodríguez fuera llevado de urgencias, huyó del bar con cuatro personas.
Torres cuestionó la versión de los tres amigos que acompañaban a la víctima, quienes no recibieron golpes y presentaron relatos que, a su criterio, son contradictorios.
“Dicen que el uno se fue a comprar un cigarrillo y que el otro no se dio cuenta. No nos dicen las cosas bien sobre cómo pasaron”, expresó. Ninguno de ellos alertó a la familia inmediatamente después del ataque.
El bar cuenta con cámaras de seguridad, pero según indicó la suegra, el propietario manifestó que no estaban grabando porque no tenían memoria. Además, el personal indicó que los agresores nunca habían sido vistos en el lugar, por lo que se cree que era la primera vez que iban.

