Más de 20.000 empleos estarían en riesgo por baja del 50% en ventas de locales en San Victorino
En puntos de alta afluencia comercial se llega a cobrar hasta dos millones de pesos por un espacio sobre el andén; lo que dificulta aún más competir con plataformas de venta en línea.
Jorge Leonardo Alzate
09:57 p. m.
En jaque están cerca de 25.000 comerciantes y 23.800 empleados, directos e indirectos, que trabajan en el sector de San Victorino, en Bogotá.
Así lo advirtió la concejal Cristina Calderón, al señalar que “miles de familias que viven de la cadena económica, hoy, están siendo golpeadas por varios frentes: plataformas asiáticas, vendedores informales y cargas del comercio formal”.
La alerta es respaldada con testimonios como el de Leidy Betancourt, gerente de Aso San Victorino. Según comentó a Calderón en su informe sobre la situación que enfrentan los comerciantes del sector:
“El bajón en las ventas por las plataformas asiáticas y la competencia desleal nos está matando. A Bogotá y al país ingresan diariamente 600 toneladas de paqueteo de todo tipo y eso, sumado a la invasión de las zonas peatonales por ventas informales, nos está matando”.
Las ventas han bajado casi la mitad, en algunos casos:
Aunque cerca de 90.000 personas visitan a diario San Victorino, los comerciantes del sector alegan condiciones desiguales y una competencia desleal. Las ventas han bajado entre un 40% y un 50%, mientras el comercio online creció 19,9%.
Mientras, nuevas plataformas funcionan en línea, de manera autónoma y a un clic de distancia, los comerciantes han llegado a denunciar arriendos de dos a cinco millones de pesos sobre un andén; lo que, sumado a la baja en las ventas, el pago de impuestos y las prestaciones de ley, hace la situación insostenible para algunas familias.
Iván Lozano recuerda con nostalgia cómo llegó a tener “tres locales de venta de ropa” y, ahora, solo tiene “uno” porque, según dice, “hace cuatro años todo empezó a bajar y las ventas dejaron de ser sostenibles”.
Angélica Daza enfrenta una situación similar: “Antes tenía 15 trabajadores en la empresa, ahora son solo 11. Las plataformas han afectado el cien por ciento del comercio y las ventas informales se han convertido en un caos”.
La esperanza para muchos está en lo que resta del 2026:
“La incertidumbre”, de acuerdo con Calderón, “crece entre los comerciantes de San Victorino, que han visto caer sus ventas y, con ellas, los ingresos de sus familias y de cientos de trabajadores que dependen de esta actividad. El impacto ya se refleja en el cierre de negocios”.
La cabildante insiste en que “no podemos exigirle al comerciante colombiano que compita con todas las cargas tributarias y laborales mientras enfrenta mercancía que entra al país bajo condiciones diferentes. Si queremos defender el empleo nacional, necesitamos reglas de juego equilibradas”.
La esperanza para algunas de estas familias está en lo que resta del 2026: que las ventas mejoren en septiembre, con el mes del amor y la amistad; octubre, con Halloween; noviembre, con el Black Friday, y diciembre, con la Navidad.

