¿Por qué el Consejo de Estado suspendió el decreto del salario mínimo? Estas fueron las razones
Al momento, ya hubo efectos en precios por lo que crece la incertidumbre sobre si podría o no ajustarse.
Valentina Bernal
01:55 p. m.
Este viernes 13 de febrero, el Consejo de Estado suspendió el decreto con el que el Gobierno incrementó en un 23% el salario mínimo para 2026, al considerar que se desconocieron los criterios técnicos que la ley exige analizar.
Según lo expuesto, el aumento no fue concertado y se fijó bajo otros fundamentos distintos a los parámetros principales establecidos por la norma: inflación (IPC) y productividad.
¿Por qué el Consejo de Estado suspendió el decreto del salario mínimo?
El punto central de la decisión judicial es que el incremento no se ajustó a los criterios económicos que la ley obliga a considerar.
El exviceministro de Hacienda, Juan Alberto Londoño, explicó:
Por eso se excede, porque no cumple con los criterios técnicos de el crecimiento de la economía, de la inflación y de la productividad. Por eso es que el Consejo de Estado decide suspenderlo, pero decide suspenderlo y le dice expida un nuevo decreto.
Para el alto tribunal, el aumento debía sustentarse principalmente en el comportamiento de la inflación y la productividad. Al no hacerlo bajo esos parámetros, determinó suspender el decreto y ordenar la expedición de uno nuevo.
¿Se puede bajar el salario mínimo?
Tras la decisión, surgió una pregunta que genera inquietud: si el salario podría ajustarse a una cifra inferior.
Sobre ese punto, Londoño sostuvo:
Esa subida que el Consejo de Estado está diciendo que es ilegal, no puede considerarse un derecho adquirido. Lo que se adquiere de forma irregular no se convierte en un derecho. Por eso es que se puede ajustar el salario mínimo a la nueva cifra que se determine.
Es decir, según esa interpretación, el incremento suspendido no constituiría un derecho adquirido si fue fijado sin cumplir los criterios legales.
¿Qué pasaría con los productos y servicios que ya subieron su precio?
Más allá del debate jurídico, el aumento del 23% ya generó efectos en distintos sectores.
El aumento del salario mínimo ya se trasladó a muchos productos y servicios de la economía.
Entre los ejemplos mencionados está el sistema de transporte TransMilenio en Bogotá y el incremento en los costos de la seguridad privada.
Londoño señaló:
Porque los efectos ya se dieron. Ya subió Transmilenio en Bogotá, por ejemplo. Ya subieron los costos de la seguridad privada. Entonces, todo esto ya se trasladó a la economía y yo creo que el efecto inflacionario ya se queda.
Según esta visión, el impacto en precios ya se produjo, lo que añade un componente adicional de incertidumbre frente a la cifra que finalmente se determine.
Entonces, con la orden del Consejo de Estado de expedir un nuevo decreto, permanece abierta la pregunta sobre cuál será el porcentaje definitivo del aumento y si se ajustará estrictamente a la inflación y la productividad o si se logrará una concertación que lo eleve.


