Tras la llegada de El Niño, Gobierno anuncia plan de choque “para proteger al campo”
15.000 cabezas de ganado han muerto por las sequías y cerca de 400.000 se han visto obligadas a desplazarse. A esto se suman afectaciones en 2,7 millones de hectáreas.
Jorge Leonardo Alzate
07:49 p. m.
Aunque el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) declaró en los primeros días de junio (2026) que las condiciones del fenómeno de El Niño ya se encontraban presentes en territorio colombiano, se han vuelto más evidentes los últimos días.
Los vientos y altas temperaturas han avivado los incendios forestales con los que siguen lidiando departamentos, como Tolima y Nariño. Las sequías, según la Oficina de Planeación y Estudios Económicos de Fedegán, han provocado la muerte de 15.000 cabezas de ganado y han obligado a otras 392.000 a desplazarse. Y los bajos niveles de los embalses en Antioquia y Cundinamarca han obligado a autoridades locales a adoptar medidas de racionamiento de agua por sectores.
Con esto en mente, el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Agricultura, puso en marcha una serie de estrategias, como ‘Forrajes Milagro’, un programa de producción y almacenamiento de heno en las instalaciones de Agrosavia que, desde ya, funciona en Montería y empezará a funcionar en Codazzi, Cesar, el lunes.
Líneas de crédito y ‘Combos Milagro de Riego’ ¿De qué se tratan?
Como parte del plan de choque, también, “se ha activado una línea de crédito con tasa subsidiada e Incentivo a la Capitalización Rural (ICR) de hasta el 30% para financiar el Combo Milagro de Riego”.
Según el comunicado del MinAgricultura, se trata de una iniciativa “que incluye pozos profundos, motobombas sumergibles, paneles solares y sistemas de conducción de agua”, para garantizar la disponibilidad del líquido vital entre productores agrícolas y ganaderos, con una financiación a plazos “de hasta 10 años y periodo de gracia”.
Con el plan de choque, el Gobierno dice querer encontrar soluciones permanentes a las dificultades de acceso a agua potable y alimento para el ganado, proteger el patrimonio de las familias campesinas y ayudarlas a mantener sus niveles de productividad; lo que equivale a mayor tiempo y destinación de recursos a programas de mediano y largo plazo.

