Usuarios denuncian irregularidades y estafas en pedidos a domicilio en Bogotá
Detrás de esa suplantación estaría la compra y alquiler de cuentas creadas con documentos robados o adquiridos en el mercado ilegal.
Noticias RCN
08:34 p. m.
Pedir un domicilio hoy parece una acción cotidiana: abrir la aplicación, pagar y esperar. Pero detrás de esa aparente simplicidad se esconde un mercado ilegal que opera en silencio: venta de cuentas falsas, documentos robados y redes que incluso derivan en violencia.
Miles de repartidores recorren las calles de Bogotá cada día, entregando pedidos en minutos. Sin embargo, la rapidez del servicio oculta prácticas que ponen en riesgo la seguridad de usuarios y trabajadores.
Cuentas falsas y documentos robados
Un domiciliario que habló bajo anonimato reveló cómo funciona este negocio paralelo. Según su testimonio, muchas veces la persona que aparece en la aplicación no es quien finalmente llega a la puerta.
Detrás de esa suplantación estaría la compra y alquiler de cuentas creadas con documentos robados o adquiridos en el mercado ilegal.
En audios obtenidos por este equipo periodístico se escucha cómo se ofrecen cuentas listas para trabajar, con precios que oscilan entre 70.000 y 100.000 pesos. Incluso existen puntos específicos en Bogotá donde se comercializan estas cuentas, tanto de usuarios como de repartidores, lo que genera un circuito de fraude que involucra bodegas y personal de soporte.
Violencia y desconfianza en las entregas
El problema no se limita al fraude digital. También hay denuncias de grupos de repartidores que reaccionan con violencia cuando surgen conflictos con los clientes. Según testimonios, algunos llegan en grupos de hasta 40 personas a cobrar de manera agresiva deudas o reclamos.
Los usuarios, por su parte, reportan irregularidades en la aplicación: pedidos cobrados que nunca llegan, repartidores distintos a los registrados y ausencia de respuesta ante las quejas.
Frente a estas denuncias, Rappi aseguró que cuenta con controles de verificación y monitoreo permanente, y que bloquea de inmediato las cuentas que detecta en uso indebido. Sin embargo, el sistema que mueve millones de pedidos enfrenta un reto creciente: garantizar seguridad, confianza y transparencia en cada entrega.



