Desde otro ángulo: los golazos de Teófilo Gutiérrez y Hugo Rodallega en la Superliga
Teófilo Gutiérrez y Hugo Rodallega marcaron tremendos golazos en la disputa de la Superliga en Barranquilla.
Noticias RCN
07:24 a. m.
La Superliga volvió a confirmar una constante que se repite en los partidos decisivos del fútbol profesional colombiano: la experiencia pesa, y mucho. En un escenario cargado de historia como el estadio Metropolitano de Barranquilla, los focos se los llevaron dos nombres que no necesitan presentación en el FPC. Teófilo Gutiérrez y Hugo Rodallega, referentes de Junior e Independiente Santa Fe, fueron los encargados de marcar los goles en la final de ida y de ratificar que los hombres de recorrido siguen siendo determinantes en las grandes citas.
El duelo, intenso y disputado desde el primer minuto, tuvo pasajes de alta tensión y momentos en los que el oficio superó a la juventud. No fue un partido de muchas opciones claras, pero sí de lectura táctica, concentración y jerarquía en los momentos clave.
Rodallega golpeó primero con jerarquía en Barranquilla
El conjunto visitante fue el primero en celebrar. Independiente Santa Fe, ordenado y paciente, supo esperar su oportunidad y la encontró justo antes del descanso. Un error defensivo de Junior fue capitalizado de inmediato por Hugo Rodallega, quien demostró por qué sigue siendo uno de los delanteros más confiables del campeonato.
El atacante cardenal quedó mano a mano con el arquero Silveira y, lejos de apresurarse, definió con categoría, eligiendo el palo más lejano ante la salida del portero uruguayo. El gol, anotado en el minuto 45+6, en la última jugada del primer tiempo, fue un premio a la lectura de juego y a la calma de un futbolista acostumbrado a este tipo de escenarios. Santa Fe se fue al descanso con ventaja y con la sensación de haber hecho un partido inteligente en una plaza siempre compleja.
Teófilo, el as bajo la manga que cambió la historia
Para el complemento, Junior salió con otra actitud, empujado por su gente y por la necesidad de no ceder terreno en casa. Alfredo Arias movió el banco y apostó por la experiencia pura. El ingreso de Teófilo Gutiérrez fue determinante y terminó justificando la decisión del entrenador.
El ídolo rojiblanco apareció en el momento justo. Sobre el minuto 73, Teófilo recibió el balón y sacó un remate potente, preciso, que se colgó en el ángulo del arco defendido por Asprilla. El arquero voló, pero nada pudo hacer ante semejante definición. El empate desató la euforia en el Metropolitano y confirmó que, cuando los partidos se aprietan, los referentes suelen dar la cara.
Una vez más, los delanteros más experimentados del FPC fueron protagonistas en una final. Rodallega y Teófilo no solo marcaron goles; marcaron el ritmo emocional del partido y dejaron claro que la jerarquía, en instancias definitivas, sigue siendo un valor irremplazable. La Superliga quedó abierta, pero con una certeza: los veteranos aún tienen mucho que decir.


