Gremio de las pensiones hizo un llamado sobre la discusión del salario mínimo para 2027
El presidente de Asofondos, Andrés Velasco, aseguró que el salario mínimo no es una “herramienta de política social”.
Nicolás Martínez Sánchez
05:06 p. m.
Faltan menos de cuatro meses para que culmine 2026, por lo que desde octubre comienza la intriga por saber en cuánto podría quedar el alza del salario mínimo de 2027.
Sin duda, el incremento del 23.7 % del salario mínimo 2026 ha causado eco. El anuncio lo dio el expresidente Gustavo Petro el 29 de diciembre de 2025, por lo que quedó cerrado en $2.000.000, incluyendo el auxilio de transporte ($1.750.905 sin el auxilio).
Crece la expectativa por discusión del salario mínimo 2027
Para algunos sectores, este incremento fue desproporcionado al tener en cuenta la situación y proyección económica del país. Entonces, se presentaron demandas en el Consejo de Estado y el alto tribunal impuso medida cautelar.
El decreto con el incremento quedó suspendido provisionalmente y se le ordenó al Gobierno Nacional que emitiera otro decreto en el que el porcentaje fuera acompañado con una mejor explicación de los aspectos que se deben tener en cuenta para el salario, tales como el IPC o la meta de inflación.
Posteriormente, hubo otro decreto con el mismo 23.7 %, pero detallando por qué se optó por este valor. Meses después, el Consejo de Estado revocó la suspensión provisional que emitió en un principio.
Andrés Velasco, presidente de Asofondos, pasó por los micrófonos de La FM para hablar de las pensiones y el papel que tendrá el salario mínimo de 2027, año en el que también regirá el nuevo sistema pensional.
“Dejar de pensarlo como herramienta de política social”: Asofondos
Recordó, en primer lugar, que el salario mínimo indiscutiblemente tiene un efecto en las pensiones, por lo que hizo un llamado a que el ajuste no se considere como una ‘herramienta de política social’, sino como un precio que responde a los parámetros de la ley.
“Cuando se sube el salario como se subió este año, se está sacando a un mundo de colombianos de la posibilidad de soñar con una pensión y se reduce la posibilidad de que haya pensiones más altas”, explicó.
No utilicemos el salario mínimo de esta forma (de herramienta social), porque generamos distorsiones que acaban por perjudicar a las personas que necesitan precisamente de la asistencia del Estado.

