¿Cuánto cuesta cargar el celular todos los días? Esto es lo que gasta en energía y su bolsillo
Entérese cuánto consume realmente de energía y el impacto exacto en tu recibo de luz.
Mateo Alfonso Rey
02:26 p. m.
En los hogares es común escuchar mitos sobre el consumo de energía de los dispositivos tecnológicos. Con el incremento en las tarifas de los servicios públicos, una de las dudas más frecuentes entre los ciudadanos es saber cuánto dinero se va realmente en el presupuesto familiar al mantener los teléfonos inteligentes conectados a diario.
De acuerdo con diversos análisis especializados en tecnología y eficiencia energética, la energía que requiere un smartphone moderno para completar un ciclo de carga oscila, de manera aproximada, entre 0,015 y 0,025 kilovatios-hora (kWh).
Esto es lo que subiría la factura por consumo
Tomando como referencia el valor promedio del kilovatio-hora (kWh) en los servicios de energía en Colombia (que suele rondar los $800 a $1.000 pesos colombianos, dependiendo de la región y el estrato), cargar el celular todos los días del mes le costará a tu bolsillo entre $400 y $800 pesos colombianos mensuales.
Aunque a simple vista estas cifras parecen sumamente reducidas, los usuarios suelen pasar por alto que este proceso se repite los 365 días del año. Al llevar este consumo diario a un cálculo mensual, el valor acumulado sigue siendo bastante bajo en comparación con electrodomésticos de alto consumo como la nevera, la lavadora o el aire acondicionado.
No obstante, al sumar varios dispositivos dentro de un mismo hogar —como sucede en familias numerosas donde cada integrante posee su propio teléfono—, el impacto comienza a tener un peso levemente mayor en la factura final.
¿Qué pasa si se deja el cargador conectado sin el celular?
Otro de los grandes interrogantes gira en torno al llamado "consumo fantasma" o "vampiro". Muchas personas tienen la costumbre de dejar el adaptador o cubo de carga enchufado a la toma de corriente todo el día, incluso cuando el teléfono ya fue desconectado.
Los expertos señalan que, si bien los cargadores modernos cuentan con mecanismos de seguridad y su consumo en vacío es mínimo, sí existe un flujo residual de energía mientras permanezcan conectados a la red eléctrica.
Aunque este gasto constante no va a disparar por sí solo el recibo de la luz de manera alarmante, sí representa un desperdicio hormiga de electricidad a lo largo de los meses que se refleja en centavos o pequeños recargos innecesarios en la economía del hogar.
