La razón por la que compradores de vivienda VIS están echando para atrás el negocio
Unas 32.000 familias en Colombia desistieron de comprar vivienda VIS, afectadas por el alza en tasas de interés y precios.
Noticias RCN
05:54 p. m.
En Colombia, el sueño de acceder a una vivienda de interés social (VIS) enfrenta un freno que ya se refleja en cifras concretas.
Al menos 32.000 familias que habían iniciado el proceso de compra, muchas de ellas pagando la cuota inicial, decidieron dar marcha atrás y desistir del negocio.
Detrás de esta decisión masiva hay una combinación de factores económicos que han puesto en jaque la viabilidad financiera de estos proyectos para miles de hogares.
¿Por qué están dejando de comprar vivienda VIS en Colombia?
En los primeros tres meses del año, los nuevos proyectos de vivienda registraron una caída del 31%, un dato que marca el nivel más bajo desde 2008. La cifra no solo evidencia un retroceso en la oferta, sino también un enfriamiento generalizado del mercado.
Para quienes estaban en el proceso de adquirir vivienda VIS, el golpe ha sido directo. El incremento en las tasas de interés, impulsado por la inflación, ha elevado el costo del crédito hipotecario, encareciendo las cuotas mensuales.
A esto se suma el aumento en el precio de las viviendas, asociado al alza del salario mínimo, lo que ha terminado por desbalancear las finanzas de los compradores.
La ecuación ya no cierra para muchas familias, puesto que los ingresos no crecen al mismo ritmo que los costos, y el margen de maniobra se reduce.
En ese escenario, desistir del negocio se convierte en una decisión obligada más que en una opción.
Expertos coinciden en que el problema radica en la pérdida de rentabilidad desde la perspectiva del comprador. Apostar por un proyecto de vivienda, bajo las condiciones actuales, deja de ser atractivo financieramente.
La caída de ventas de proyectos VIS en 2026
Las ventas de vivienda han caído un 6% en el mismo periodo, mientras que los lanzamientos de nuevos proyectos registran una reducción del 9%. Estas cifras reflejan un sector que no solo enfrenta menos demanda, sino que también ajusta su oferta ante un panorama incierto.
La caída en los nuevos desarrollos es particularmente preocupante. Alcanzar el nivel más bajo en más de una década sugiere que el mercado no solo está en desaceleración, sino en una fase de contracción significativa.
Esto podría tener efectos a mediano plazo en la disponibilidad de vivienda y en la dinámica del sector constructor.
Para las familias, sin embargo, el impacto es inmediato. Muchas de las que desistieron ya habían avanzado en el proceso, destinando recursos a la cuota inicial y proyectando su futuro en esos proyectos.
La decisión de retirarse implica, en muchos casos, asumir pérdidas económicas y replantear sus planes de vivienda.
Lo que está en juego no es solo el comportamiento de un mercado, sino la posibilidad de que el modelo de vivienda VIS siga siendo una alternativa real para quienes buscan dar el salto hacia la propiedad.



