Un menor crecimiento y una mayor inflación a nivel global: las consecuencias de la guerra en 2026
De prolongarse el conflicto en Oriente Medio, la OCDE advierte que algunos países podrían entrar en "recesión".
Noticias RCN
AFP
07:04 a. m.
Si las tensiones en Oriente Medio se extienden hasta 2027, la economía global corre el riesgo de sufrir un frenazo drástico que arrastraría el crecimiento mundial hasta un 2,1% e incluso empujaría a varias naciones a la recesión.
Esta es una de las conclusiones del informe "Bajo presión", presentado el miércoles, 3 de junio, por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en el que reconfigura el mapa macroeconómico global por el encarecimiento de los fertilizantes y la energía.
El origen de este golpe financiero se remonta al pasado 28 de febrero, cuando comenzó la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán. Aunque las partes alcanzaron una frágil tregua el 8 de abril, el posterior estancamiento de las negociaciones indirectas entre Washington y Teherán mantiene en vilo a los mercados.
A esto se suma el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte del gobierno iraní, un punto vital que tiene en jaque el tránsito marítimo de hidrocarburos a nivel global. Mathias Cormann, secretario general del organismo, calificó este escenario como un "choque energético real y grave" que eleva los costos y la incertidumbre para familias y empresas en todo el mundo.
Los precios podrían mantenerse por encima de lo esperado hasta 2027:
Incluso en un escenario más optimista —donde las perturbaciones actuales sean temporales y se logre una salida negociada de la guerra—, las secuelas persistirán a largo plazo, sobre todo en regiones que han registrado daños considerables en infraestructura y redes de transporte.
Bajo un escenario de afectación limitada, la OCDE calcula que el Producto Interno Bruto (PIB) mundial avanzará un 2,8% en 2026, una cifra que evidencia un claro deterioro frente al 3,4% registrado en 2025 y que recorta el 2,9% proyectado por la OCDE en marzo.
El bajo crecimiento vendrá acompañado de una escalada en el costo de vida. Para las principales economías, el organismo con sede en París prevé que la inflación anual repunte del 3,4% del año anterior a un 4% en 2026.
Los analistas estiman que los precios de los alimentos y los combustibles no comenzarán a dar tregua sino hasta 2027, año en el que el indicador inflacionario podría descender al 3,1%.

