“Es desesperante”: cubano narra cómo se vive la crisis en la isla y reflexiona sobre diálogos con EE. UU.
Cuba y Estados Unidos están en diálogos, algo que le abre la puerta a resolver las divisiones binacionales.
Este viernes 13 de marzo, el presidente Miguel Díaz – Canel dio un anuncio histórico: Cuba entabló diálogos con la administración de Donald Trump. Esto abrió la puerta a que la tensión se reduzca.
En A lo que Vinimos, el presidente del Consejo para la Transición Democrática, Manuel Cuesta, hizo una reflexión sobre la crisis y la expectativa que genera la negociación con Estados Unidos.
¿Cómo califica la situación?
“Es desesperante. La situación es muy difícil para resolver lo mínimo que se necesita en la vida cotidiana, desde el agua, alimentos y la corriente. Es bien sin transporte público. El país está en colapso, en una combinación entre colapso e implosión que tiene desesperada a toda la nación”.
¿Qué piensa de las conversaciones?
“El diálogo me parece bien. Guardar las pistolas y dejar de presionar los gatillos es una buena salida. Abrir una negociación es también la mejor solución. Aun cuando la realidad política obliga al gobierno cubano a reorientarse y actuar con responsabilidad, no hay totalmente garantía de que esta negociación pueda llegar al punto en el que queremos. Por lo pronto, el gobierno no puede seguir utilizando del mismo modo la cuantía de que está bajo la plaza sitiada de un enemigo feroz que quiere destruir al gobierno cubano”.
¿Cómo describe al gobierno cubano?
“Veremos qué pasa a partir de ahora. Hasta ahora, el gobierno cubano sigue siendo autoritario con la sociedad. Siguen cancelando y reprimiendo activistas de la sociedad civil. Hay ciudadanos que son condenados solo por postear en Facebook algo que no les gusta del gobierno y han sido expulsados o llevados a prisión. Espero que el gobierno, de alguna manera, entienda que tiene que empezar a abrir mucho más espacio y a dejar de hostigar o reprimir a los activistas.”
¿Quién debería ser el próximo presidente?
“Habría que crear un juego y fortalecer las instituciones, fortalecer el Estado derecho, hablar de justicia transicional y en esas condiciones, el presidente de Cuba electo después de este proceso va a ser alguien que represente los intereses democráticos. Definitivamente no será alguien del Partido Comunista ni Díaz-Canel, porque el país entero desprecia al régimen”.

