Jair Bolsonaro regresó a prisión tras una semana de estar hospitalizado por una cirugía
El expresidente Jair Bolsonaro fue dado de alta una semana después de haberse sometido a procedimientos médicos para tratar una hernia y una crisis de hipo.
AFP
07:13 p. m.
Este jueves 1 de enero el expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, de 70 años, dejó el Hospital DF Star en Brasilia tras más de una semana internado para regresar a prisión, luego de que la Corte Suprema le negara la cárcel domiciliaria.
Bolsonaro escoltado por varias motos policiales y fue llevado a la Superintendencia de la Policía Federal de Brasilia donde cumple una condena de 27 años de prisión por el golpe de Estado tras las elecciones de 2022.
El exmandatario entró al hospital el 24 de diciembre y al día siguiente fue operado. Luego también se sometió a un procedimiento contra recurrentes crisis de hipo.
Niegan prisión domiciliaria a Jair Bolsonaro
Este jueves la Corte Suprema negó un pedido de la defensa para que Bolsonaro obtuviera domiciliaria por motivos de salud.
Según la decisión del juez Alexandre de Moraes, "a diferencia de lo alegado por la defensa, no hubo agravamiento de la situación de salud" del expresidente.
La defensa argumenta que el cuadro clínico del expresidente se agravó desde que la corte rechazó una solicitud similar de domiciliaria "humanitaria" hace semanas. Los médicos sostienen que, además de la condición inusual de crisis de hipo, padece apnea del sueño severa, gastritis y esofagitis.
Sin embargo, el juez Moraes aseveró que se registra "un cuadro clínico de mejora de las incomodidades que estaba sintiendo (...) como se indicó en el informe de sus propios médicos" esta semana.
¿Cuáles son las crisis de salud de Jair Bolsonaro?
Bolsonaro lidia desde hace años con secuelas de una puñalada en el abdomen que sufrió durante un acto de campaña en 2018, y que requirió más tarde varias cirugías.
El exmandatario fue sometido en los últimos días a bloqueos anestésicos de un nervio que controla el diafragma, para atacar el hipo que, según su familia, le provoca vómitos y dificultad para respirar.
Sus médicos explicaron que el procedimiento no logró "interrumpir totalmente las crisis" aunque disminuyó su intensidad.
Su estado de ánimo "oscila mucho", según el cardiólogo Brasil Caiado: "Queda muy golpeado en las noches y los días que pasa con hipo (...) y es claro que él ya llegó aquí con un nivel emocional más deprimido".
Esta hospitalización de nueve días fue su primera salida desde el encarcelamiento.

