Cuba afirma que Estados Unidos colaborará en la investigación por la lancha interceptada
El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, dijo el miércoles que Estados Unidos investiga esos hechos.
Noticias RCN
07:32 p. m.
La Habana aseguró este jueves que Washington está dispuesto a colaborar en la investigación sobre el enfrentamiento entre guardacostas cubanos y una lancha proveniente de Estados Unidos que dejó cuatro muertos, al tiempo que prometió defenderse de cualquier "agresión terrorista".
Cuba denunció el miércoles que diez personas armadas fueron interceptadas en sus aguas territoriales cuando intentaban infiltrarse en la isla "con fines terroristas", en un contexto de crecientes tensiones con Estados Unidos.
"Las autoridades del gobierno estadounidense se han mostrado dispuestas a cooperar para esclarecer estos lamentables hechos", declaró a la prensa el vicecanciller cubano, Carlos Fernández de Cossío. En ese sentido, precisó que La Habana "ha mantenido comunicación con (...) el Departamento de Estado y el Servicio de Guardacostas" de Estados Unidos.
Más temprano, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, aseguró que la isla se defenderá ante cualquier agresión. "Cuba se defenderá con determinación y firmeza frente a cualquier agresión terrorista y mercenaria que pretenda afectar su soberanía y estabilidad nacional", escribió en X.
Diez interceptados y dos ciudadanos estadounidenses
Además de los cuatro fallecidos, otros seis ocupantes de la lancha con matrícula estadounidense resultaron heridos tras haber sido interceptados por guardafronteras cubanos a una milla náutica del cayo Falcones, en la provincia de Villa Clara.
El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, dijo el miércoles que Estados Unidos investiga esos hechos, en los cuales descartó cualquier implicación de Washington.
Según las autoridades cubanas, el grupo a bordo de la lancha con matrícula de Florida tenía en su poder fusiles de asalto, armas cortas, artefactos explosivos de fabricación casera, chalecos antibalas y ropa de camuflaje.
De Cossío divulgó una lista de los diez tripulantes de la embarcación. Según La Habana, todos son "cubanos residentes en Estados Unidos", varios con antecedentes delictivos, incluidos dos buscados por presunto vínculo con "actos de terrorismo". Además, fue arrestado en la isla otro cubano enviado desde ese país para apoyar la operación, quien confesó "sus acciones".
Un alto funcionario estadounidense confirmó que al menos dos de los pasajeros de la lancha tienen ciudadanía estadounidense: "una ha fallecido y la otra está herida". La misma fuente añadió que "el propietario de la embarcación declaró que esta había sido robada por un empleado".
"Prender la chispa" y crisis humanitaria
Michel Ortega Casanova, uno de los cuatro fallecidos, quería "ir a combatir" a Cuba y ver "si eso prendía la chispa y el pueblo se levantaba", relató a la AFP Wilfredo Beyra, compañero de militancia política en Florida. Ortega pertenecía al Partido Republicano de Cuba, organización opositora con sede en Tampa.
Las infiltraciones de comandos armados desde el sur de Florida fueron frecuentes en las primeras décadas tras el triunfo de la revolución en 1959, con secuestros de pescadores y atentados contra diplomáticos cubanos.
Washington mantiene una política de máxima presión sobre la isla, invocando la "amenaza excepcional" que supondría Cuba para su seguridad nacional.
El coordinador de la ONU en Cuba, Francisco Pichón, alertó sobre la crisis humanitaria que "se agrava día a día" en la isla. "Lo que estamos viendo sobre el terreno no es una escasez temporal, es un choque energético más sistémico que se está convirtiendo en el principal factor de multiplicación de los riesgos humanitarios", advirtió.



