Pedro Alliana asume la Presidencia de Paraguay tras la destitución de Santiago Peña
Santiago Peña enfrenta líos judiciales por presunto enriquecimiento ilícito sin inmunidad parlamentaria, tras su destitución en juicio político.
Yhonay Díaz
06:26 p. m.
El Congreso de Paraguay destituyó este miércoles 06 de noviembre al presidente Santiago Peña a través de un juicio político, apenas días después del colapso del Ueno Bank, entidad que afectó a aproximadamente tres millones de paraguayos.
La votación en el Senado marcó un hecho histórico en el país, donde el mandatario enfrenta ahora procesos judiciales sin fueros constitucionales.
De acuerdo con Viviana Benítez, periodista y editora internacional, la crisis financiera se desencadenó cuando el Banco Central de Paraguay ordenó la intervención del Ueno Bank, institución que concentraba a la mitad de la población bancarizada del país.
¿Por qué destituyeron a Santiago Peña de la Presidencia de Paraguay?
Santiago Peña había estado vinculado al banco hasta 2025, mantenía acciones y participación que generaban conflicto de intereses.
Los recursos y ahorros de millones de paraguayos quedaron congelados durante días, afectando incluso a vendedores ambulantes que no pudieron acceder a sus fondos básicos.
El proceso político se precipitó de manera inédita. Peña presentó su renuncia, pero el Congreso la rechazó y optó por continuar con el juicio político.
Esta decisión resultó crucial porque si renunciaba, obtenía una senaduría vitalicia con inmunidad; al ser destituido, quedó expuesto judicialmente, señaló Benítez.
El Ministerio Público paraguayo ya le abrió causas por presunto enriquecimiento ilícito y otras dos investigaciones.
Pedro Alliana asumió la Presidencia de Paraguay tras la destitución de Santiago Peña
El vicepresidente Pedro Alliana asumió inmediatamente la presidencia, con el respaldo del expresidente Horacio Cartes.
Alliana era considerado el candidato del Partido Colorado para las elecciones de 2028. El Congreso debe ahora elegir un nuevo vicepresidente, que se espera provenga de las filas del oficialismo, que mantiene amplia mayoría legislativa.
Paraguay había experimentado situaciones similares en 1999 con la renuncia del presidente Raúl Cubas, y en 2012 con el juicio político al expresidente Fernando Lugo. Sin embargo, el rechazo de una renuncia presidencial para forzar una destitución mediante juicio político constituye un precedente histórico en el país.
Antes de su salida, Peña promulgó una ley de garantías para que el Estado paraguayo devolviera los fondos a los tres millones de afectados.
Viviana Benítez explicó que el sistema financiero paraguayo es sólido —fortalecido tras una grave crisis hace tres décadas— y que la caída de Ueno Bank no representa un riesgo sistémico ni efecto dominó para otras entidades.


