Presidente de Chile da inicio a la construcción de barreras en las fronteras con Perú y Bolivia
En campaña, José Antonio Kast prometió detener la migración irregular y expulsar a 33.000 personas indocumentadas.
Noticias RCN
AFP
10:05 p. m.
Apenas cinco días después de haber asumido la presidencia de Chile, José Antonio Kast puso en marcha este lunes 16 de marzo la construcción de barreras físicas en la frontera con Perú para frenar el ingreso de migrantes irregulares.
El mandatario de 60 años, qud sucedió al izquierdista Gabriel Boric, se trasladó hasta la región de Arica para supervisar personalmente el inicio de las obras cerca del paso fronterizo de Chacalluta.
Desde allí, frente a una excavadora militar que abría una profunda zanja, el líder ultraderechista sentenció ante la prensa: "Hoy comenzamos a frenar la migración irregular", cumpliendo así con una de sus principales promesas de campaña.
Barreras con una extensión de hasta 500 kilómetros:
El plan de choque de su "gobierno de emergencia", contempla un plazo de 90 días para la instalación de estos obstáculos en una zona limítrofe que abarca 800 kilómetros en las regiones de Arica, Antofagasta y Tarapacá.
Según detalló el ministro del Interior, Claudio Alvarado, las "barreras físicas" tendrán una extensión aproximada de 500 kilómetros, aunque no se precisó el tipo de infraestructura que se utilizará.
Esta estrategia busca blindar puntos críticos como Colchane, en la frontera con Bolivia, que se ha consolidado como el principal acceso para los cerca de 337.000 indocumentados que viven en el país, en su mayoría de nacionalidad venezolana.
Su lucha contra la migración irregular llega al Parlamento con dos nuevos proyectos de Ley:
Kast justificó la medida al afirmar que en los últimos años "Chile ha sido vulnerado por la inmigración ilegal, el narcotráfico y el crimen organizado". Su programa incluye la expulsión de 33.000 migrantes indocumentados y un despliegue militar reforzado con tecnologías de vigilancia como drones, cámaras y sensores.
Para complementar estas acciones, el Ejecutivo anunció el envío de dos proyectos de ley al Parlamento: uno orientado a sancionar a quienes colaboren con el ingreso irregular y otro que busca tipificar como delito el acceso ilegal al territorio chileno.
A pesar de la retórica oficial que vincula la migración con el aumento de la inseguridad y la llegada de bandas como el Tren de Aragua, las cifras muestran un panorama matizado. Según el Servicio Nacional de Migraciones, los ingresos por pasos no habilitados registraron una "disminución sostenida" desde el 2021 y Chile mantiene una de las tasas de homicidios más bajas de Latinoamérica, con 5,4 por cada 100.000 habitantes en 2025.

