Fuerte temblor internacional de magnitud 6,4 este 29 de octubre: revelan dónde fue el epicentro
Un fuerte temblor de magnitud 6,4 se registró este 29 de octubre. Conozca dónde fue el epicentro, la profundidad y si hubo alerta de tsunami.
Noticias RCN
06:57 a. m.
Un fuerte terremoto de magnitud 6,4 se registró durante la madrugada de este jueves 29 de octubre de 2026 en el océano Pacífico.
El movimiento ocurrió al sureste de la isla de Pascua, también conocida como Rapa Nui, territorio de Chile, y fue identificado por los sistemas internacionales de vigilancia sísmica.
¿Dónde fue el epicentro del temblor de este 29 de octubre?
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el sismo ocurrió a las 2:49 de la madrugada, hora de Colombia.
Su epicentro se localizó en una zona del Pacífico sur, aproximadamente a 1.480 kilómetros al sureste de la isla de Pascua.
El organismo estadounidense estableció una profundidad de 10 kilómetros, por lo que se trata de un movimiento superficial. Esto significa que el terremoto se originó relativamente cerca del fondo marino, aunque su magnitud no implica necesariamente que haya causado daños.
El Centro Sismológico Nacional de Chile también registró el evento. Su listado de movimientos sísmicos reportó una magnitud de 6,3, una diferencia que puede presentarse cuando distintas instituciones procesan los datos del mismo terremoto.
¿El terremoto de magnitud 6,4 provocó una alerta de tsunami?
Tras el movimiento, el Sistema Global de Alerta y Coordinación ante Desastres (GDACS) publicó una evaluación preliminar de color verde. Esta clasificación indica que, debido a la ubicación del epicentro y a la población potencialmente expuesta, se espera un impacto humanitario bajo.
En el reporte consultado, GDACS no señaló una alerta de tsunami. Sin embargo, este tipo de evaluaciones puede actualizarse conforme los organismos especializados reciben nueva información.
Por ahora, no hay reportes confirmados de víctimas ni de daños materiales relacionados con este sismo. Las autoridades y los centros de monitoreo mantienen la información disponible para seguir la evolución del evento, mientras se recuerda que la magnitud de un temblor, por sí sola, no determina sus consecuencias.


