Tiroteo en una iglesia de Jordania deja siete muertos y 34 heridos
En las grabaciones se observa a dos hombres con pistolas y a un tercero que portaba un arma larga antes de que comenzaran los disparos.
Noticias RCN
05:26 p. m.
Al menos siete personas murieron y otras 34 resultaron heridas durante un ataque armado en una iglesia greco-ortodoxa ubicada en el sur de Jordania. El hecho ocurrió este viernes en la localidad de Hammud, en la gobernación de Karak.
Autoridades revelan detalles del tiroteo
De acuerdo con el ministro del Interior jordano, Mazen Al Faraya, el ataque fue cometido por un grupo de extremistas.
Las autoridades informaron que los responsables llegaron en un vehículo, descendieron y comenzaron a disparar mientras se desarrollaba una procesión fúnebre.
El director de Seguridad Pública confirmó que el balance inicial era de siete fallecidos y 34 heridos. De estos últimos, 27 continuaban hospitalizados al momento de entregar el reporte oficial.
Ataque armado durante una procesión fúnebre
Testimonios e imágenes difundidas por la televisión pública Al Mamlaka permitieron conocer algunos detalles de lo ocurrido.
En las grabaciones se observa a dos hombres con pistolas y a un tercero que portaba un arma larga antes de que comenzaran los disparos.
Uno de los testigos aseguró al medio de comunicación que los atacantes abrieron fuego de manera continua durante aproximadamente cinco minutos y posteriormente escaparon del lugar.
Según la información entregada por las autoridades, entre 150 y 200 personas se encontraban dentro de la iglesia o en sus alrededores cuando se produjo el tiroteo.
Tras el ataque, las fuerzas de seguridad pusieron en marcha un operativo para localizar a los responsables y esclarecer las circunstancias de la agresión.
El hecho provocó el rechazo de autoridades y representantes religiosos de la región. El rey de Jordania, Abdalá II, condenó lo sucedido y advirtió, en un mensaje publicado en inglés en la red social X, que el atentado recibiría la respuesta más contundente.
Por su parte, el presidente libanés, Joseph Aoun, calificó lo ocurrido como un “atentado terrorista atroz”.
El arzobispado greco-ortodoxo de Jordania también se pronunció sobre el ataque y manifestó su rechazo a cualquier intento de intimidar o desplazar a los cristianos del país.
La institución religiosa sostuvo que, si ese era el propósito de los agresores, el resultado sería contrario a sus intenciones, pues la comunidad permanecería aún más arraigada a su tierra.

