Advierten demoras en el diagnóstico por suspensión de servicios a la Nueva EPS en el Instituto de Cancerología
El Instituto Nacional de Cancerología anunció que dejará de atender a los nuevos pacientes oncológicos de la entidad promotora de salud con mayor número de afiliados, desde el 30 de abril.
Noticias RCN
06:02 p. m.
A partir del jueves, 30 de abril, el Instituto Nacional de Cancerología dejará de atender, de manera temporal, a nuevos pacientes oncológicos de la Nueva EPS, por su deuda, que alcanza los 146.000 millones de pesos.
“Esta decisión”, según se lee en un comunicado dirigido a la opinión pública, “se toma porque no hemos logrado establecer un contrato con la EPS. Durante varios meses hemos seguido atendiendo pacientes, pero no ha sido posible concretar un acuerdo de pago por la atención prestada ni por la cartera pendiente, ni hemos recibido sus autorizaciones”.
Sin embargo, su directora, Carolina Wiesner, explicó que “el instituto no ha dejado de prestar los servicios a los pacientes con cáncer afiliados a la Nueva EPS y los pacientes que están en tratamiento activo continuarán recibiendo sus servicios”.
Seguirán atendiéndose los niños, niñas y adolescentes, al igual que las urgencias oncológicas. Sin embargo, los pacientes que van a iniciar tratamiento o no han sido diagnosticados serán los más afectados, según dijo en Noticias RCN la doctora Yolima Méndez, presidenta de la Fundación Colombiana de Leucemia y Linfoma:
“No hay ninguna duda de que los pacientes siguen en el limbo por cuenta de la crisis financiera y estructural que enfrenta nuestro sistema de salud. Los pacientes nuevos, los que están por ser diagnosticados, se verán enfrentados a demoras en el diagnóstico, a demoras en el inicio del tratamiento por cuenta de esta medida, que tuvo que tomar el instituto”.
Una enfermedad que no da espera:
Méndez hizo un llamado de urgencia a que la Nueva EPS firme un contrato con el Instituto de Cancerología y realice un acuerdo de pagos, que le brinde garantías para seguir atendiendo a sus pacientes. Y es que:
“Esta decisión la toma el instituto como una medida desesperada, después de haber soportado mucho tiempo, con una cartera enorme. ¿Cómo pretende la Nueva EPS que sigan atendiendo a sus usuarios? Es imposible para cualquier institución prestadora de servicios de salud, más aún si se trata de servicios de alto costo, como con el cáncer”.
Lo que está en riesgo, justamente, es la vida de los pacientes, que se enfrentan a una enfermedad de rápida progresión y requieren atención oportuna, no demoras injustificadas en la prestación de servicios.
“Los pacientes están preocupados. Cada noticia, cada situación que ocurre con el sistema de salud los llena de incertidumbre, una carga adicional, porque el cáncer, por sí solo, genera un impacto emocional muy grande en el paciente y en su familia”, advirtió la presidenta de la fundación.

