¿El uso de probióticos puede reducir las infecciones vaginales por hongos?
Tres emprendedores colombianos desarrollaron un suplemento con lactobacilos que ha beneficiado a 150.000 mujeres en la prevención de candidiasis vaginal.
Noticias RCN
05:38 p. m.
Las infecciones vaginales representan uno de los motivos de consulta ginecológica más frecuentes en Colombia y el mundo. Hasta cuatro millones de colombianas padecen candidiasis vaginal en algún momento de su vida.
Al menos el 75% de las mujeres sexualmente activas experimentará un episodio de este tipo de infecciones, según la revista de la Universidad de Cartagena.
La recurrencia en hasta el 50% de los casos ha impulsado la búsqueda de alternativas preventivas basadas en evidencia científica.
¿Qué son los probióticos y cómo funcionan en la salud íntima?
Estudios en Nutrición Hospitalaria demuestran que estos microorganismos pueden contribuir al equilibrio de la microbiota vaginal y disminuir la recurrencia de infecciones por hongos cuando complementan el tratamiento médico convencional.
Mateo Vera, Samir Orozco y Miguel Botero, desarrollaron Fem Probiotics, un suplemento alimenticio que ha beneficiado a más de 150.000 mujeres.
La formulación combina cuatro cepas de probióticos del género Lactobacillus y Bifidobacterium con prebióticos como inulina y fructooligosacáridos, además de arándano, moringa, alfalfa y un complejo de vitaminas y minerales.
A diferencia de los tratamientos utilizados cuando la infección ya está presente, los probióticos buscan conservar el equilibrio de la microbiota vaginal para reducir la probabilidad de que ciertos hongos proliferen", explicó Mateo Vera.
El producto está especialmente indicado para mujeres en edad fértil, posparto y menopausia, etapas donde las variaciones hormonales y cambios en el pH vaginal pueden favorecer alteraciones en la flora íntima.
¿Los probióticos íntimos sustituyen los medicamentos para las infecciones?
Vera aclaró que, aunque Fem Probiotics cuenta con registro Invima y estudios de calidad, "no reemplaza los medicamentos formulados por el ginecólogo, ni está diseñado para tratar infecciones activas".
Su función es preventiva y está enfocada específicamente en disminuir el riesgo de infecciones causadas por hongos, sin efecto sobre infecciones de origen bacteriano.
El consumo está contraindicado durante el embarazo y no se recomienda en menores de edad, ya que el desarrollo de la microbiota vaginal en niñas y adolescentes debe darse naturalmente bajo criterio médico.
Organismos internacionales como la FAO y la Organización Mundial de la Salud señalan que los probióticos pueden aportar beneficios cuando contienen cepas adecuadamente evaluadas con evidencia científica que respalde su seguridad y eficacia.
El estudio PROBIT, realizado con 186 ginecólogos y 649 pacientes, encontró que la administración oral de probióticos y prebióticos como complemento del tratamiento contribuye a mejorar la recuperación de la microbiota vaginal y a reducir las recurrencias de infecciones.



