¿Por qué se genera sensibilidad dental ante estímulos sonoros, táctiles o visuales?
Esta susceptibilidad individual puede generar otros síntomas como escalofríos y la sensación de angustia.
Noticias RCN
12:03 p. m.
La sensibilidad dental es considerada como un dolor agudo en los dientes que es causado por la exposición del tejido interno de cada diente a raíz del desgaste del esmalte o la exposición de las raíces.
No obstante, distintas personas suelen manifestar dicha sensación al percibir otros estímulos externos como ruidos, fricción entre dos materiales y algunas situaciones visuales.
¿Por qué se destemplan los dientes?
El fenómeno se denomina como “dentera” o “tericia” y define la sensibilidad extrema que se genera ante determinadas sustancias, sonidos o situaciones específicas. Esta dentera también suele llegar acompañada de otros síntomas como los escalofríos, la angustia y el erizamiento de la piel.
Pese a que cada persona genera dicha sensación bajo un sonido diferente, investigaciones han recopilado algunos de los sonidos más molestos ante el oído humano. Algunos de estos son: fricción de los tenedores contra la porcelana, sonido de las tizas contra el pizarrón, uñas contra una superficie, sonidos de cadenas, fricción del poliestireno, arcadas que acompañan las náuseas, el sonido de algunas herramientas mecánicas, entre otros.
Así mismo, algunas investigaciones han logrado identificar, por medio de análisis en los que distintas personas estuvieron expuestas a estos estímulos, que ante la percepción de dichos sonidos la amígdala cerebral se convierte en la zona de mayor activación.
Otra de las teorías afirma que, gracias a la porción de agua dentro de cada diente, las ondas sonoras que viajan por el aire provenientes de cada sonido estimulante pueden generar una presión acumulada en los nervios dentales.
Otras causas de la sensibilidad dental
Según Mayo Clinic, la sensibilidad dental no solo puede presentarse a raíz del desgaste del esmalte o la exposición de las raíces ya que también puede estar asociada a una caries, un diente agrietado o astillado, empaste desgastado, enfermedad en las encías y el uso de blanqueadores dentales.
Algunas de las recomendaciones ante estos casos podrían ser: utilizar pasta dentífrica o enjuague bucal, uso del fluoruro, adhesivos o selladores dentales y el injerto de la encía.

