En China ya venden su rostro a la IA: ¿cuánto pueden ganar?
Personas en China venden su rostro para crear contenido con IA.
Noticias RCN
11:56 a. m.
En China crece un mercado en el que personas comunes autorizan el uso de su rostro para crear anuncios, videojuegos y producciones audiovisuales con inteligencia artificial. Los precios pueden llegar a miles de dólares.
La inteligencia artificial está creando una nueva forma de convertir algo tan personal como el rostro en un activo digital. En China han comenzado a aparecer plataformas que conectan a personas dispuestas a licenciar su imagen con empresas y productores que buscan utilizar esas facciones en contenidos generados mediante IA.
El fenómeno empezó con acuerdos privados dentro de grupos relacionados con la industria audiovisual y posteriormente comenzó a trasladarse a plataformas especializadas.
Allí, los usuarios pueden crear perfiles, establecer condiciones de uso y fijar cuánto quieren recibir por autorizar su apariencia.
Los valores son muy variables. Algunas ofertas parten de 50 yuanes, cerca de 7 dólares, mientras que determinadas licencias pueden alcanzar los 99.999 yuanes, alrededor de 15.000 dólares, dependiendo de las condiciones pactadas.
¿Para qué utilizan los rostros que compran a personas reales?
El objetivo es convertir esas facciones en una especie de “actor digital”. Productoras pueden utilizar el rostro autorizado para generar personajes destinados a anuncios, videojuegos, dramas cortos y otros contenidos creados con inteligencia artificial.
Esto representa una alternativa frente a la contratación tradicional de actores y modelos, especialmente en producciones digitales que necesitan generar numerosos personajes.
Uno de los casos citados por South China Morning Post corresponde a un empleado bancario que habría recibido cerca de 2.500 yuanes, unos 370 dólares, después de que una agencia publicitaria licenciara su retrato siete veces en apenas tres días.
El modelo también permite que las personas establezcan restricciones. Algunas pueden determinar en qué géneros o situaciones está permitido utilizar su rostro, incluyendo publicidad, romance, escenas de riesgo u otros contenidos.
¿Qué riesgos tiene vender el rostro a la inteligencia artificial?
El dinero no es el único elemento de esta tendencia. La imagen personal está vinculada a la identidad y a datos biométricos, por lo que los contratos adquieren especial importancia.
Una licencia para utilizar un rostro en un contenido específico no necesariamente equivale a autorizar su utilización para entrenar modelos de inteligencia artificial. Algunas plataformas establecen acuerdos separados para esos usos.
También existen contratos que pueden incluir la voz, el nombre y otras características personales. Reportes sobre este mercado han advertido que algunos acuerdos contemplan penalizaciones para quienes intenten retirar anticipadamente su autorización.
El fenómeno no es exclusivo de China. Otros reportes han documentado el crecimiento de plataformas que pagan a personas por licenciar su apariencia para contenidos generados con IA.
En algunos casos, los defensores del modelo sostienen que permite a los ciudadanos tener mayor control sobre el uso comercial de su imagen; sus críticos, en cambio, advierten sobre los riesgos de explotación de datos biométricos y usos posteriores difíciles de controlar.
Así, mientras la inteligencia artificial transforma la producción audiovisual, el rostro humano empieza a adquirir una nueva dimensión económica: ya no solo puede aparecer frente a una cámara, sino convertirse en un recurso digital que puede ser licenciado para crear personajes que nunca existieron físicamente.


