Qué pasó con El Castillo en Bogotá y en qué se convirtió: así luce ahora
Así transformaron El Castillo en un espacio cultural en Bogotá: ¿Cómo luce ahora?
Noticias RCN
09:14 p. m.
El antiguo “El Castillo”, conocido burdel en la localidad de Los Mártires en Bogotá, hoy funciona como el El Castillo de las Artes, un espacio cultural abierto desde 2021 tras su intervención en 2017.
El edificio, que durante años fue escenario de vida nocturna y comercio sexual, fue objeto de extinción de dominio por parte de la Fiscalía. Luego de permanecer vacío, entidades distritales lo transformaron en un centro de arte, memoria e inclusión social.
¿Qué pasó con el antiguo ‘El Castillo’ en Bogotá?
El inmueble fue intervenido en 2017 por el CTI y pasó a manos de la Sociedad de Activos Especiales. Durante varios años permaneció sin uso, hasta que en 2020 entidades como Idartes y el IDIPRON iniciaron su recuperación.
En diciembre de ese año, la Alcaldía de Bogotá asumió la adecuación del espacio, con el objetivo de resignificar un lugar históricamente asociado a la ilegalidad. El proyecto buscó convertir el antiguo burdel en un escenario cultural para comunidades vulnerables del sector.
Finalmente, en junio de 2021, el lugar abrió sus puertas como El Castillo de las Artes, consolidándose como un punto de encuentro para el arte y la inclusión.
¿Qué se puede hacer hoy en El Castillo de las Artes?
Actualmente, el espacio ofrece programación gratuita todos los días de la semana. Según Idartes, el centro cuenta con actividades lideradas por artistas locales, nacionales e internacionales.
La oferta cultural está organizada en cinco franjas: Arte y Memoria, Formativa, Encuentros, Musical y Familiar. Estas incluyen conciertos, exposiciones, talleres y procesos pedagógicos dirigidos a poblaciones como trabajadores sexuales, migrantes y personas en situación de calle.
El objetivo del proyecto es fomentar la participación cultural y generar procesos de transformación social en una de las zonas más complejas del centro de Bogotá.
Hoy, el lugar que antes simbolizaba excesos y clandestinidad es un escenario de acceso libre al arte, enfocado en la construcción de tejido social.
La transformación de El Castillo en un centro cultural refleja un cambio de enfoque en la ciudad: recuperar espacios críticos y convertirlos en oportunidades para la inclusión y la cultura.


