¿Por qué hay personas que les gusta exponer su sufrimiento en redes sociales?
Qué es el sadfishing y por qué cada vez más personas exhiben su dolor en redes sociales. ¿Por qué lo hacen?
Noticias RCN
06:46 p. m.
En los últimos años, un término ha empezado a surgir en las conversaciones sobre redes sociales y salud mental: sadfishing. Aunque puede sonar extraño, este concepto describe un comportamiento cada vez más común en plataformas como Instagram, TikTok o Facebook, donde individuos comparten contenidos que exhiben su sufrimiento emocional con la intención explícita o implícita de atraer compasión, reacciones y apoyo digital.
El término sadfishing fue acuñado por la periodista Rebecca Reid en 2019, tomando como inspiración la palabra catfishing (crear identidades falsas en línea) y sustituyendo “cat” por “sad” (triste), para señalar cómo la tristeza se utiliza como “cebo” para generar atención en redes.
Este fenómeno no se limita a usuarios ocasionales: también puede observarse en creadores de contenido e influencers que amplifican sus sentimientos o problemas personales para obtener más likes, comentarios o seguidores.
¿Qué motiva el sadfishing?
Diversas investigaciones sugieren que el sadfishing no es simplemente una excentricidad digital, sino un reflejo de dinámicas psicológicas y sociales complejas.
Un estudio reciente publicado en BMC Psychology encontró que este comportamiento está asociado con ansiedad, depresión, búsqueda de atención y sentimientos de baja percepción de apoyo social, especialmente entre adolescentes.
Según los investigadores, quienes participan en este tipo de publicaciones suelen experimentar emociones negativas intensas y carecen de una red de apoyo offline sólida, lo que los impulsa a buscar consuelo en el entorno digital.
Expertos en psicología también han señalado que el sadfishing puede convertirse en un ciclo de refuerzo emocional: cada interacción positiva (como un comentario empático o un “me gusta”) actúa como una recompensa que potencia la conducta, similar a lo que ocurre en conductas adictivas mediadas por la respuesta social.
¿Qué riesgos tiene exhibir el sufrimiento en redes sociales?
Aunque compartir emociones en redes puede ser una forma legítima de expresión, los especialistas alertan sobre posibles consecuencias negativas.
El psicólogo Oliver Serrano ha explicado que cuando la validación emocional depende exclusivamente de la respuesta externa en redes, se debilita la capacidad de gestionar emociones de manera autónoma y se trivializan problemas serios de salud mental.
Además, el fenómeno puede llevar a malentendidos, burla, crítica o incluso ciberacoso cuando otros usuarios perciben las publicaciones como exageradas o manipuladoras.
Esto puede intensificar sentimientos de rechazo o aislamiento, especialmente entre jóvenes que ya enfrentan dificultades emocionales.
En un mundo hiperconectado, el sadfishing refleja cómo la búsqueda de empatía digital puede distorsionar la manera en que manejamos nuestras experiencias emocionales.
Entender este fenómeno desde una perspectiva informada es clave para abordar sus implicaciones en la salud mental colectiva y promover formas más saludables de compartir sentimientos en el entorno digital.


