VIDEO | Ataque extorsivo en una tienda al sur de Barranquilla: delincuente dejó panfleto y el arma se encasquilló
Aunque los gremios aseguran que en algunas zonas los casos han disminuido, muchos negocios siguen cerrando sus puertas ante el acoso de los delincuentes.
Noticias RCN
05:56 p. m.
Un momento de tensión se vivió en una tienda del barrio José Antonio Galán, en el sur de Barranquilla, cuando dos sujetos armados llegaron en motocicleta y dejaron un panfleto extorsivo.
El hecho, ocurrido a las 7:39 de la noche, quedó registrado en las cámaras de seguridad del establecimiento, donde se observa cómo el parrillero, con pasamontañas, desenfunda un arma de fuego y amenaza a los presentes.
Dentro del local se encontraban una mujer y un menor, quienes huyeron despavoridos al ver el arma. Según testigos, el delincuente exigía que el comerciante se comunicara con ellos en menos de media hora. El arma no fue disparada porque aparentemente se encasquilló, lo que permitió que las víctimas escaparan.
Comerciantes bajo presión constante
Los tenderos, ferreteros y transportadores de Barranquilla denuncian que la extorsión se ha convertido en “el pan de cada día”. Aunque los gremios aseguran que en algunas zonas los casos han disminuido, muchos negocios siguen cerrando sus puertas ante el acoso de los delincuentes.
Este año, las autoridades han capturado a 73 personas vinculadas con este delito. El último detenido fue sorprendido cuando presuntamente recibía el pago de una extorsión. Sin embargo, los comerciantes insisten en que la presión criminal continúa afectando gravemente la economía barrial.
Autoridades refuerzan operativos
La Policía Metropolitana de Barranquilla tiene en su poder el video del ataque y trabaja en la identificación de los responsables, aunque el rostro del agresor no se distingue con claridad. Los habitantes del barrio José Antonio Galán piden mayor presencia policial y patrullajes constantes para garantizar la seguridad.
En varios sectores del sur de la ciudad, las tiendas han desaparecido progresivamente, dejando comunidades sin acceso a servicios básicos de comercio. Pese a los operativos y capturas, la extorsión sigue siendo un flagelo que golpea con fuerza a los comerciantes de la capital del Atlántico.


