Cecilia Zuleta: redes, límites y la urgencia de cuidar la salud mental de niños y adolescentes
La psicóloga advirtió en Noticias RCN que la salud emocional de las nuevas generaciones está en crisis y que el 2026 será clave para replantear el rol de los adultos.
En entrevista con José Manuel Acevedo, la psicóloga Cecilia “La Pulga” Zuleta fue contundente: la salud mental de niños y adolescentes vive un momento crítico que no puede seguir pasándose por alto.
“Estamos graves y estamos graves en nuestros niños, nuestras niñas, nuestros adolescentes”, afirmó. Las cifras de ansiedad y depresión aumentan desde hace más de una década y, según Zuleta, la capacidad institucional para responder ya no alcanza: “No damos abasto y tenemos que educarnos como sociedad”.
La especialista subrayó que el cuidado emocional no puede recaer únicamente en terapeutas o colegios. El primer giro debe darse dentro de casa: “Hay que empezar por nosotros los adultos. ¿Qué estamos haciendo para nuestro propio bienestar para poder acompañar a nuestros niños?”.
Reconocer emociones, acompañar el malestar y dejar de evitar las conversaciones difíciles son, para Zuleta, habilidades que la sociedad colombiana tendrá que reforzar si quiere proteger a su población más joven.
El poder de las pantallas y el algoritmo
Zuleta explicó que hoy existen cuatro grandes educadores: la escuela, la familia, la ciudad y las redes sociales. Sobre estas últimas lanzó una advertencia: “No es que lo demonicemos, pero el uso indebido sí nos está trayendo problemas serios”, afirmó.
El problema no es solo el tiempo de conexión, sino la forma en que los contenidos moldean percepciones, gustos e incluso prejuicios. “El algoritmo empieza a decidir por ti. Empiezas a pensar de una única manera, ves menos diversidad y hay menos creatividad”, señaló, conectando ese fenómeno con la polarización y la crispación en las casas.
También alertó sobre el acceso temprano a contenidos no aptos, incluido material sexual. Para Zuleta, el adulto no puede renunciar a su responsabilidad por miedo al conflicto: poner límites genera malestar, pero educa. “Cuando tú pones un límite aparece malestar, y hay que enseñarles a transitarlo”, explicó.
Un propósito para el año
Para Zuleta, el propósito global de familias y cuidadores debería ser sencillo de formular, pero difícil de ejecutar: “Escucharlos y validar sus emociones”. Y complementó con un llamado final: “No esperemos a que las plataformas decidan proteger a nuestros niños. No lo van a hacer”.

