Con pelucas se disfrazaban la esposa y la hija del capo ecuatoriano alias Fito en Santander
Con pelucas se disfrazaban la esposa y la hija del capo ecuatoriano alias Fito en Santander
Yhonay Díaz
02:03 p. m.
Un operativo coordinado entre el FBI y autoridades colombianas culminó con la captura de la esposa y la hija de alias Fito, líder de Los Choneros, una de las organizaciones criminales más poderosas de Ecuador.
Las mujeres fueron detenidas en Sabana de Torres, Santander, tras seis meses de seguimiento exhaustivo por parte de las autoridades.
Un investigador del FBI que participó en el operativo entregó detalles de cómo fue el operativo que terminó con la captura de las sucesoras de la mafia que consolidó alias Fito.
Detalles inéditos del operativo del FBI contra la esposa e hija de alias Fito
El investigador reveló que las capturadas "permanecían prófugas de la justicia desde hace un año y habrían ingresado hace seis meses al país de manera ilegal".
El rastreo investigativo de las dos mujeres fue complejo: "Estuvimos en verificaciones en la ciudad de Bogotá, Medellín, Cali y finalmente las ubicamos en Sabana de Torres, en Santander".
Durante la captura, las autoridades encontraron en la vivienda más de $27 millones en efectivo, lo que evidencia del presunto lavado de activos que realizaban a través de empresas ficticias.
José Adolfo Macías Villamar, alias Fito, se declaró no culpable en Estados Unidos como uno de los principales capos del narcotráfico en Ecuador.
Esposa e hija de alias Fito evadían a la justicia con pelucas
El investigador del FBI se refirió a las técnicas de evasión empleadas por las mujeres:
No tenían una rutina establecida, ya que se turnaban para salir madre e hija y utilizando métodos de mimetizaje como pelucas o vestuario diferente para evadir los controles de las autoridades.
El operativo requirió seguimiento en múltiples ciudades colombianas. Las investigaciones establecieron que las capturadas se desplazaron estratégicamente por Cali y Medellín antes de establecerse temporalmente en Santander, donde mantenían actividades relacionadas con el negocio de alojamiento.
Según las autoridades ecuatorianas, ambas mujeres utilizaban empresas ficticias destinadas a dar apariencia de legalidad a recursos provenientes de actividades ilícitas. Esta modalidad es común en organizaciones de narcotráfico para lavar dinero procedente del tráfico de drogas.
El trámite de extradición de estas mujeres a Ecuador podría tardar aproximadamente un año, período en el que las capturadas permanecerán bajo custodia en Colombia mientras se completan los procedimientos legales correspondientes.



