Con una inversión histórica, Arauca logra el mejor Programa de Alimentación Escolar del país
Por segundo año consecutivo, Arauca se posicionó como la mejor Entidad Territorial Certificada del país en la ejecución del PAE.
Noticias RCN
03:43 p. m.
Arauca volvió a hacer historia en materia educativa. Por segundo año consecutivo, el departamento fue reconocido como la mejor Entidad Territorial Certificada (ETC) de Colombia.
Este reconocimiento se da por la ejecución del Programa de Alimentación Escolar (PAE) que no solo ratifica un liderazgo sostenido, sino que consolida un modelo de operación que hoy es considerado el más exitoso del país.
Con una inversión superior a los 156 mil millones de pesos, la administración del gobernador Renson Martínez, convirtió el PAE en una política pública prioritaria y una herramienta clave para garantizar permanencia escolar, equidad social y desarrollo territorial.

¿Cómo Arauca logró ser el mejor PAE del país nuevamente?
La calificación obtenida por Arauca responde a un desempeño sobresaliente en todos los indicadores evaluados por el Ministerio de Educación.
Se trata de eficiencia en el uso de los recursos, ampliación de coberturas, cumplimiento estricto de los lineamientos técnicos, fortalecimiento de los Comités de Alimentación Escolar y un aspecto clave que suele generar dificultades en otros territorios: el inicio oportuno del programa junto con el calendario académico 2026.
Actualmente, el PAE en Arauca opera bajo tres modalidades estratégicas: PAE Mayoritario, PAE Indígena y PAE Rural Disperso.
Esta estructura ha permitido alcanzar una cobertura del 100 % en las zonas rurales y del 85 % en el área urbana, con una meta clara de avanzar hacia la universalidad total del servicio.

El PAE Rural Disperso, una apuesta que transforma el territorio
Uno de los mayores logros del departamento ha sido la implementación del PAE Rural Disperso, un modelo que rompe esquemas tradicionales de operación. Arauca es uno de los pocos territorios del país que, junto con Huila y Nariño, ha confiado la ejecución directa del programa a asociaciones de padres de familia.
El caso más representativo se vive en Cravo Norte, en sedes educativas ubicadas en zonas de difícil acceso, donde el transporte fluvial y terrestre es la única alternativa.
Allí, son las propias comunidades las que garantizan que los alimentos lleguen a tiempo, fortaleciendo la autonomía local y la corresponsabilidad social.
El impacto del PAE también se refleja en las residencias escolares. Las ocho existentes en el departamento cuentan con cobertura total, beneficiando a 598 estudiantes que reciben cinco tiempos de alimentación diarios.
Este componente es especialmente relevante en cinco sedes pertenecientes a comunidades indígenas Sikuani, Uwa, Betoy, Hitnu y Makaguan, donde el programa se implementa con enfoque diferencial y respeto por las tradiciones culturales.
En estos territorios, las organizaciones indígenas son las encargadas de operar el PAE, con menús concertados y recursos garantizados desde el inicio del año escolar, lo que refuerza la inclusión y la autonomía territorial.



