Desgarradoras palabras de la esposa del patrullero secuestrado en Nariño
El policía Álvaro Pístala fue secuestrado en el municipio de Policarpa mientras viajaba en un bus intermunicipal.
Noticias RCN
12:11 p. m.
El patrullero Álvaro Jair Pístala Garrido se convirtió en el octavo uniformado secuestrado por las disidencias de las Farc en el suroccidente del país, luego de ser interceptado en un retén ilegal mientras se transportaba hacia el municipio de Policarpa, Nariño.
El hecho ocurrió el jueves 30 de julio, cuando el oficial no se presentó a su estación como estaba previsto.
La última conversación con el uniformado
Andrea Elizabeth Mallama, esposa del uniformado, narró los momentos previos a la desaparición: “El miércoles salía a una cita médica en horas de la tarde y, por ende, a esa hora no podía regresarse sino al próximo día, el jueves. Tenía que estar a mediodía en Policarpa presentándose”.
La última comunicación entre ambos ocurrió aproximadamente a las 3:00 p.m. del miércoles 29 de julio, cuando el patrullero le envió el siguiente mensaje: “Estoy bien, mi amor”.
La preocupación comenzó cuando no llegó a la estación policial al mediodía del jueves. “Yo me preocupé porque yo siempre ando en contacto con él. Lastimosamente, perdí contacto y no sé nada más”, señaló Mallama.
Según informó la institución policial a la familia, hubo un retén mientras se dirigía en un bus intermunicipal, en el cual se lo llevaron.
Policía tiene una hija de nueve años
El patrullero se desempeñaba como gestor comunitario en Policarpa, labor que ejercía con dedicación, según comentó su esposa. Momentos antes de su secuestro, le había pedido ayuda para elaborar un plan relacionado con una bailoterapia que había organizado con la comunidad local.
La situación se torna especialmente dolorosa por la hija de nueve años, quien aún no conoce la totalidad de lo ocurrido.
“Yo lo único que le dije es que el papito está desaparecido. No le he dicho nada más. Pero ella dice que Diosito lo va a hacer aparecer”, relató la madre. La niña mantiene la esperanza de comunicarse con su padre, con quien habitualmente conversa por videollamada.

